Hay que ver la de engañifas que nos tragamos por la publicidad a diario. Que si pierde 8 kgs en 1 semana, que si adelgaza 20 kgs sin hacer ningún esfuerzo, que verás que cinturita se te pone usando este revolucionario aparato de gimnasia pasiva (????)
(Apunte: ¿desde cuándo la gimnasia es pasiva???? hombre, en los centros de rehabilitación, para las personas con problemas de movilidad por accidentes, amputaciones… pero para personas sanas??)
En fin. En el camino de tener un cuerpo sano y bonito, a mi me parece que no hay atajos posibles. Y cuidado, digo en el camino, porque es lo que a mà me parece. No me parece un fin en sà mismo, sino un camino por el que hay que seguir toda la vida. Que empieza cuando naces, con la alimentación y el estilo de vida que recibes de tus padres. Porque muchos problemas no necesitarÃan solución de no haber estropeado antes algo (pensémoslo un momento, vale?). Lo ideal deberÃa ser aprender a comer bien, hacer un poco de ejercicio regularmente (el que sea, no hace falta pagar cuotas de gimnasio de 100 €, vaya), cultivar la mente y crecer en valores.
Pensar que una dieta milagro, que sé yo, como comer sólo sopa de cebolla una semana entera, nos va a hacer quedar como un figurÃn, es simplemente engañarnos a nosotros mismos (las playas en verano suelen estar llenas de ‘colguines’ de pellejo que lo atestiguan…). No hay que ser muy listo para saber que hacer pasar carencias a nuestro cuerpo sólo nos reportará problemas de salud, y frecuentemente, un bonito efecto rebote en cuando se nos pase la fiebre del “milagro” y volvamos a las andadas.
Todo lo bueno en esta vida requiere un esfuerzo REAL por nuestra parte, asà que si tomamos atajos no deberÃamos sorprendernos que la Naturaleza (tan sabia!) nos devuelva la pelota, a menudo ‘agrandada’…
Cuando hay un sobrepeso o una obesidad real, lo primero que deberÃamos hacer es ponernos en manos de un buen médico (todos tampoco sirven, no nos engañemos) y tener CONSTANCIA y PACIENCIA. Y cuando se trata sólo de esos kilitos de más que se encariñan de nuestro culo, lorcillas o caderas, SENTIDO COMÚN. Que no deja de ser difÃcil, porque tengo oÃdo que es el menos común de los sentidos.





