Alteraciones en el cordón umbilical
A través del cordón umbilical tu bebé se desarrolla dentro de tu panza. El cordón está unido a la placenta y al ombligo del bebé y por él recibe alimento y oxígeno, y es por donde su cuerpo elimina las sustancias tóxicas. En ocasiones se presenta alguna de las tres alteraciones más comunes, como son la arteria umbilical única, alteración en la longitud del cordón y la presencia de nudos.
El cordón umbilical tiene tres vasos: dos arterias y una vena. En raras oportunidades el cordón presenta una única arteria. La arteria umbilical única se detecta fácilmente a través de una ecografía y requiere controles para observar la evolución del bebé, ya que puede ocasionar problemas en el crecimiento del mismo, partos prematuros o malformaciones a nivel renal o cardíaco. Esto se da solo en un 30% de los casos con esta alteración en el cordón umbilical.
Otra de las alteraciones es la longitud del cordón umbilical. Normalmente su longitud es de 50 o 60 cm. Un cordón muy corto puede dificultar al bebé colocarse en posición normal para el parto (cabeza hacia abajo) y puede producir la aparición de una hernia umbilical por la tracción que provoca a ese nivel. Los cordones muy largos, por el contrario, pueden enrollarse alrededor del cuerpo o el cuello del bebé. Afortunadamente esto se detecta durante los controles en el trabajo de parto y hay tiempo para hacer una cesárea, evitando que el niño reciba menos oxígeno.
Los nudos del cordón umbilical se pueden producir como consecuencia de los movimientos del bebé en el útero. Si el nudo se ajusta, impide el flujo de sangre a través del cordón, con riesgos a veces fatales para el bebé. Afortunadamente esto se da en 1% del total de los nacimientos. Esto se puede detectar durante los controles durante el trabajo de parto donde se verifica la frecuencia de los latidos cardíacos fetales.
Cuando el cordón sale primero que el bebé por el canal del parto, se denomina Prolapso del cordón umbilical, causando una disminución en la frecuencia cardiaca del bebé. Si no se puede normalizar la situación se resuelve una cesárea. El prolapso del cordón umbilical se da en uno por cada mil partos.
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