Amamantar reduce casi a la mitad el riesgo de contraer cáncer de mama
Amamantar es un factor central de prevención del cáncer de mama informaron especialistas del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, en la Argentina. Se estima que las mujeres que dan de mamar logran reducir en un 40 por ciento los riesgos de contraer esta enfermedad.
Elvira Guidi, directora del Programa de Prevención del Cáncer Génito-Mamario (PROGEMA) del Ministerio de Salud provincial indicó que “la prevención a través de estudios pre-clínicos es la herramienta fundamental para reducir riesgos de desarrollar esta enfermedad que causa en la provincia más de 2 mil muertes al año”. No obstante para la profesional “amamantar es una forma de prevención natural”
El cáncer de mama es un tumor maligno que se origina a partir de las células de la mama y todas las mujeres, sin excepción, pueden desarrollar esta enfermedad en el transcurso de su vida. Los datos del programa indican que se trata del cáncer femenino más frecuente, con el 28 por ciento del total, y más atrás se ubican el de colon rectal (15,3), y cuello de útero (10,4).
Mientras el cáncer de cuello uterino afecta sobre todo a mujeres de bajos recursos, el de mama es más frecuente entre mujeres de nivel socioeconómico más alto. “Esto tiene que ver con que en los hogares con mayor poder adquisitivo es más bajo el número de hijos y muchas veces se amamanta menos porque la mujer suele pasar mucho tiempo fuera de la casa por cuestiones laborales” dijo Guidi.
Los especialistas del Ministerio de Salud recomiendan que todas las mujeres, especialmente a partir de los 40 años, se realicen una mamografía (radiografía de mamas) ya que permite descubrir aquellos tumores que, por estar poco desarrollados, no han podido ser detectados al tacto por el médico.
La doctora Guidi advirtió que las mujeres “deben perder el miedo a hacerse los estudios por temor a una extirpación de la mama” ya que “se puede detectar a tiempo y evitar complicaciones” aseguró. La detección a tiempo del cáncer de mama, cuando recién aparece, sólo puede lograrse a través de los controles mencionados (denominados de prevención secundaria).
Para toda mujer que tenga en su familia personas que padecieron esta enfermedad se recomienda realizar una mamografía a partir de los 30 años. Si el resultado es bueno, recién se necesitará efectuar otra al llegar a los 40. Y a partir de allí, la frecuencia de este estudio debe ser de dos años. Recién a partir de los 50 deben realizarlo anualmente.
RECOMENDACIONES:
-La mamografía es fundamental.
-Las mujeres menopáusicas deben evitar el reemplazo hormonal.
-Debe evitarse el sobrepeso, ya que el tejido graso genera mayor riesgo
-Se sugiere realizar actividad física, comer alimentos sanos y no fumar.
-Las mujeres que tienen hijos deben amamantarlos para reducir riesgos.
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