Amamantar y ser madres, un deseo que la cultura no valora

Un artículo difundido por la Revista Mujer Salud, de la Red De Salud De Las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe sostiene que la censura de Flickr.com y Facebook a mujeres amamantando “es muestra del rechazo general a las funciones naturales del cuerpo y al poco apoyo que se encuentra para amamantar” en la sociedad incluso por parte de las mujeres.

El articulo, elaborado por la venezolana, Holanda Castro, para el Diario de los Andes, pone en tela de juicio que “Fotos sexy de perfil o en ropa interior, e incluso fotos de otros bustos, no precisamente en situación de lactancia e incluso con fines contrarios a la ley (como los que buscan “los senos más lindos de…”), no son reportadas, no se consideran obscenas, se visualizan perfecto”.

La articulista aclara que “Nuestro punto es justamente no que Facebook sea el malo de la historia, sino que el ojo de quien denuncia ve en el pecho que amamanta una exposición directa e insana del cuerpo, mientras que no la ve en la exposición objetual, de consumo, del busto de usuarias de la red”. Y destaca que “Estas denuncias provienen del común de la gente”.

Holanda recuerda las ventajas de la lactancia materna (LM), reconocidas por la Organización Mundial de la Salud y las sociedades pediátricas del mundo “Sin embargo -para la ensayista- todo esto queda en palabras cuando toca maternar o amamantar. Para muchas mujeres el embarazo y la lactancia significan una especie de “retorno a la caverna” de olvidadas ancestras”.

Holanda advierte que “nadie está con nosotras cuando estamos en la oscuridad de la caverna y nos enfrentamos a un hecho (la LM) desconocido por la coyuntura cultural pero que nos endilgan como “natural”” y sostiene: “Ser madre representa, para cada mujer, un encuentro extraordinario consigo misma, que debería ser elaborado psíquicamente como parte de su aprendizaje de vida”.

Luego explica que el embazo debería desearse “para ser un acto constitutivo de la vida de la mujer como individua y no como mera ocupante de un rol social que la observa como simple reproductora al servicio de la cultura y el patriarcado”. Sin ese deseo “el “retorno a la caverna” se convierte en un reto angustiante  y  repetitivo de los patrones culturales de la violencia, el desapego y la falta de creatividad” señala.

Para Holanda, “la cultura -sobre la base de paradigmas de dominio de la naturaleza- ha desnaturalizado una serie de hechos asociados a la maternidad” y “no tenemos casi modelaje para esta acción, incluso nuestras madres y abuelas aportan más en el sentido de los estereotipos y tabúes sociales que en el sentido de la crianza exitosa y desarrollo de la profundidad del ser mujer”.

 Holanda reconoce que “esa es la cultura en la que estamos inmersas” y concluye: “durante unos cincuenta años al menos, en un gesto que tal vez atañe al entero siglo XX, la emancipación de la mujer se ha sostenido sobre la entrega de su poder natural relacionado con dar vida. Hemos pasado por encima de las cabezas de las madres y las amas de casa”.

Originally posted 2009-01-30 05:04:49.

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