Amistad, divino tesoro

Hoy en día, todos tenemos muchos amigos… “Tengo un amigo en Madrid…”, “tengo un amigo en Londres…”. Sales de copas, y haces amigos; entras en un chat, y haces amigos; en la universidad, en el trabajo, haces amigos… Ahora piensa, entre los que viven a tu alrededor, y los que viven fuera, ¿cuántos “amigos” tienes? Seguro que no te hacen falta más de dos manos…

¿Amigos? Amigos hay muy pocos. Conocidos, muchos.

Un amigo no necesita preguntarte qué te pasa para saber que hoy no es un buen día para ti, o que algo te preocupa. Un amigo lo nota en tus ojos.

Un amigo no necesita que lo llames para que esté contigo, aparece cuando lo necesitas.

Un amigo no está contigo sólo con una copa en la mano, ni los fines de semana… Un amigo siempre está disponible.

Un amigo no sólo está cuando todo está bien, y hay risas y mucha alegría de por medio; un amigo no sólo te acompaña en esos momentos, sino también en otros cuando no hay felicidad, ni alegría…

Un amigo no necesita que le pidas que te dé un abrazo, él te lo da en cuanto nota que te pasa algo.

Un amigo te llama en cuanto se entera que has ido al médico, por cualquier cosa, y te visita si tienes que quedarte en la cama. Dile a los de “las copas” que hagan eso…

En fin, que la amistad no está valorada hoy en día. Todos decimos que tenemos muchos amigos, pero eso no es lo correcto…

Amigos, muy pocos; conocidos, muchos.

“Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere” (Elbert Hubbart)


You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

AddThis Social Bookmark Button


Imprimir este post Imprimir este post
Posts mas comentados

Leave a Reply

Controlia