Año nuevo, tabajo nuevo
Bueno chicas, hoy estoy muy contenta y no por las fechas en las que estamos, si no porque por fin me han dicho que he pasado la última entrevista de trabajo para poder dedicarme a ser asesora comercial en una grandísima compañía de seguros.
Han sido cuatro meses durísimos de formación, pruebas y estudios y por fin ayer me presenté en el despacho del gran jefe para que diera su aprobación. La verdad es que la noche anterior a la última entrevista la pasé mal, a penas pude dormir pensando en que si ese hombre con el que me iba a entrevistar no daba su aprobación habría tirado por la borda cuatro meses estresantes de mi vida, ya que lo que había hecho hasta el momento no me habría servido absolutamente para nada. Al sonar el despertador ese día di un salto de la cama y en seguida me despejé. Me hice mi café con leche con tostadas como de costumbre, pero al tener tantos nervios acumulados en el estómago tuve que dejar mis deliciosas tostadas sin tocar. Me duché y me arreglé. Me puse un traje chaqueta muy bonito que me compré especialmente para poder ejercer en el que esperaba que fuera mi nuevo trabajo, me calcé mis súper taconazos de mis zapatos “mustangs” y me maquillé en tonos claritos y suaves, ya que la entrevista era a las nueve y media de la mañana en plena Plaza Cataluña. Al llegar me impresionó ver el altísimo edificio en el que me habían citado, era de esos edificios que se alzan poderosos para no pasar desapercibidos por los transeúntes. Tragué saliva y entré por la enorme puerta de cristal en la que resaltaba el rótulo con el nombre de la compañía. Allí dentro desfilaban sin parar mujeres y hombres trajeados con sus maletines y sus ordenadores portátiles. Eso me tranquilizó un poco ya que pensé que si todo iba bien después de aquella entrevista yo sería como aquellas personas que entraban y salían del edificio. Al llegar a la última planta me hicieron pasar a una sala de espera y seguidamente me recibió el secretario del jefe, un hombre muy correcto que me calmó diciendo que todo iría bien ya que estaba preparada para ese encuentro. Me acompañó al despacho del gran jefe y nos presentó. Al contrario de lo que me habían dicho me encontré con un hombre muy agradable, muy curtido en la profesión, que supo hablar conmigo de mis inquietudes y consiguió darme ánimos y consejos para poder ejercer la profesión a la que él llevaba tantos años dedicándose.
Salí de allí con la sensación de que he elegido bien el camino que quiero llevar desde que decidí buscar trabajo en el rango comercial, y estoy segura de que ha balido la pena tantas horas de estudio y prácticas cuando se trata de poder ganarte la vida en un trabajo en el que te sientes a gusto y realizada.
Al momento me llamó mi supervisor diciéndome que había pasado esa última entrevista y que para el día uno ya contaban conmigo para su gran plantilla. Sabéis una cosa chicas? Este año si que puedo decir que empezaré el año nuevo con buen pie. Os deseo lo mismo a todas vosotras.
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