ANSIAS DE PODER
El fin de semana pasado me encontraba jugando una partida de cartas con unos amigos. Lo cierto es que un juego que tendría que haber durado 30 minutos como máximo, se prolongó a dos horas aproximadamente.
No fue porque hubo intervalos o tuvimos que reiniciar la partida porque alguien hizo trampa, sino fue porque nos dimos cuenta de que en vez de enfocarnos en ganar, estábamos poniendo toda nuestra energía en no dejar ganar a nadie.
Cuando veíamos que alguien estaba próximo al éxito, el resto complotábamos para hacerle perder, sabiendo que luego nos tocaría a nosotros mismo: el resto se uniría para no dejarnos ganar cuando estuviéramos a punto de hacerlo.
Al ver que esto no nos llevaba a algún lado, y ya se estaba haciendo tarde, decidimos que sería mejor enfocarnos en ganar y así lo hicimos. Luego de esto, el juego terminó en cinco minutos y todos contentos… sobre todo la persona que ganó.
Este suceso se puede trasladar a todos los gobiernos del mundo donde, en la mayoría, el partido político gobernante se encuentra en constante crítica no constructiva y en vez de recibir apoyo para llevar a cabo proyectos que mejoren al país, recibe oposición y trabas.
Es como cuando se encuentran en pura campaña política, sin entrar en ideologías ni preferencias. Pareciera que estuvieran en un juego de cartas olvidándose del fin de la causa: que es presentar un proyecto que convenza a los votantes y que sea llevado a cabo una vez en el poder, para construir un país mejor e inclusive un mundo mejor.
Suena a utopía e idealismo porque lejos estamos de ver que eso pase. Y como en el juego de cartas con mis amigos, enfocan su energía en hacer fracasar al otro, logrando que el del partido contrario pierda adeptos criticando todo lo que proponen, sus discursos y sus proyectos e inclusive, en algunos casos, atacándolos con blasfemias y destacando los errores cometidos.
Si tan solo no perdieran el enfoque dedicándose a lo que tienen que hacer, representarnos de la mejor forma posible y no representándose a ellos mismos para llegar al poder, lograrían que toda una nación salga beneficiada. Es por eso que los elegimos, no para el beneficio de sus cuentas bancarias, para sus negocios paralelos y para el alimento de su ego y las ansias de poder.
Ojalá ese día llegue.
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.






Leave a Reply