Brunch o ‘desayulmuerzo’
Recuerdo muchas cosas buenas del año que viví en Estados Unidos, claro, amigos, lugares, viajes, acontecimientos… pero gastronómicamente hablando, recuerdo sobretodo mis monumentales desayunos diarios, con macedonia, zumo, huevos revueltos con bacon, café con leche y croissant. Y lo más sorprendente es que volví con el mismo peso con el que me fui allí!! una compi que había ido en mi puesto el año anterior me dijo que había vuelto con un exceso de equipaje de 17 kilos… pero que lo llevaba todo encima, vamos. La clave siempre está en lo que eliges y el ejercicio que hagas… porque yo desayunaba así, pero me pasaba el día de un lado para otro y los ratos libres en la piscina o el gym.
El caso: que antes de ir allí jamás imaginé que iba a desayunar salado, y mucho menos huevos y bacon (puagh que asco, decía…). Pero después de cenar a las 6:30 o 7 de la tarde, hasta las 7 de la mañana que desayunabas, te entraba eso y más que te pusieras por delante. Pero lo mejor estaba por llegar, durante el fin de semana… ahí descubrí el BRUNCH
Para los fans de los grandes desayunos, el ‘brunch’ es el invento por excelencia. Es una mezcla de ‘breakfast’ (desayuno) y ‘lunch’ (almuerzo), que es perfecto para los fines de semana, cuando uno se levanta tardísimo y empieza a hacerse tarde para un desayuno y pronto para comer. Y ahí se juntan diversas opciones de dulce y salado. Y en serio que cabe de todo, desde ensaladas y embutidos, hasta sopas o pastas, y por supuesto, todas las dulcerías del desayuno. Pero mi combinación favorita era el desayuno de todos los días (zumo, café, huevos y bacon) con un extra de macedonia, y en vez del croissant, un plato de ‘pancakes’ (tortitas americanas) o ‘waffles’ (gofres) o aún mejor, de ‘French toasts’, la versión americana de nuestras torrijas.
A mí me encantan las torrijas, pero las ‘French toasts’ me parecen deliciosas. Se pueden hacer con rodajas de pan de barra de otro día o con pan de molde (rebanada gordita mejor). ¿Os apetece probar a hacerlas?
Se necesitan (para 3-4 personas):
- 3/4 de una taza de leche (puedes también echar un poquito menos de leche, y añadir nata ligera, de la de cocinar, para dar más cuerpo)
- 3 huevos
- 1 cucharadita de azúcar vainillada
- 1 cucharadita de canela
- 1 pizca de sal
- un poco de mantequilla para engrasar la sartén
Bates el huevo en un bol grande, añades la leche, la vainilla, la canela y la sal y sigues batiendo y lo echas en una bandeja rectangular donde puedas meter el pan a remojar. Deja que se empape bien, aunque no tanto que luego se rompa, y dale la vuelta para que absorba por los dos lados.
Después, pon a calentar una sartén a fuego medio, y unta el fondo de mantequilla. Pon las toasts dentro cuando empiece a estar calentito. Déjalas el tiempo suficiente por cada lado para que le dé tiempo a que se cuaje el huevo y se ponga doradito. Dales la vuelta y lo mismo por el otro lado.
Están mucho más ricas recién hechas, y aunque se pueden acompañar de cualquier cosa dulce que os guste, a mí me encantan con sirope de arce, que ya se puede encontrar en casi cualquier gran superficie.
!Que aproveche!
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