Cansancio extremo

La casa, los hijos, el trabajo, el marido…demasiado para un solo cuerpo. Las mujeres de esta época pueden con todo, pero a un precio muy alto: dormir mal y poco, dejar de lado los amigos y el sexo, y sufrir de nervios y cansancio crónico.

Si eres una de ellas, no te sientas sola. La encuesta anual que hace la National Sleep Foundation (Fundación Nacional del Sueño, NSF), muestra que el 60 por ciento de las mujeres duerme poco o nada, el 67 por ciento tiene insomnio y el 43 por ciento asegura que dormir les quita tiempo para otras cosas –como fregar, atender a los hijos, llevarlos y traerlos y trabajar fuera de casa-.
Según este informe, ellas lo llevan peor que los hombres, que logran descansar muchas más horas. Y las que peor lo pasan son las mamás que trabajan y aquellas que están solas al frente de una familia.

¿La solución es dejar de trabajar y ser ama de casa? Pues no. Las tareas del hogar son aún más cansadoras que las de oficina. El 74 por ciento de las agitadas amas de casa tiene insomnio porque está pasada de vueltas.
Aunque esta tendencia afecte la calidad de vida, las mujeres siguen adelante. El 80 por ciento dice que da cabeceadas a lo largo del día, pero no se permiten ni un minuto de descanso. ¿Cómo lo hacen? El 65 por ciento echa mano de las bebidas con cafeína para mantenerse despejadas.

Cuando llegan a casa, no se acuestan temprano. No pueden. El 87 por ciento intenta bajar revoluciones viendo un poco de televisión, porque si no la vida sería trabajar y dormir, dormir y trabajar. Otras menos afortunadas ni siquiera pueden darse ese lujo y regresan de noche a limpiar y hacer las tareas del hogar pendientes, a jugar con sus niños y a ordenar aspectos de la oficina a la que regresarán al día siguiente.
Dormir mal, dice la NSF, provoca indefectiblemente mal humor. Ocho de cada diez mujeres reconoce que se altera demasiado por cosas simples y que se siente demasiado ansiosa.

Con este ritmo no hay cerebro que aguante. El estrés y la falta de sueño producen, en más de la mitad de los casos, sensación de infelicidad y falta de esperanza. Y es un círculo vicioso: el mal humor produce insomnio, y el insomnio provoca mal humor

Qué hacer ?
Ponte una rutina de descanso. Haz todos los días lo mismo antes de irte a la cama. Aunque el mundo se venga abajo, date permiso para relájate: lee, escucha música tranquila, date un baño de inmersión con escencias de lavanda, por ejemplo.  Asegúrate de que tu habitación esté oscura y silenciosa, y que tu cama sea confortable.  Al principio, parecerá difícil lograr esa rutina, pero sigue haciéndolo hasta que se transforme en un hábito.

Ejercicio.  El yoga o Tai chi son diciplinas que te van a ayudar mucho. Pero si prefieres algo más activo, la gimnasia es especial para descargar tensiones. Tiene que haber un par de horas, aunque sea por semana,  para que el trapo de piso no sea mas importante que vos.

Evita comidas y bebidas con cafeína. Destierra de tu vida el café, las bebidas colas, el chocolate y el té común (puede cambiarlo por uno de hierbas). Aunque sea baja el consumo considerablemente.  Todo esto te excita. Cambia por jugos, frutas, agua y leche.
No fumes. La nicotina provoca insomnio.

Busca ayuda si tienes un bebé. Un recién nacido le quita el sueño a cualquiera. Busca ayuda de familiares o contrata a alguien si puedes, para asegurarte unas horas de sueño seguidas mientras lo cuidan.
Recuerda que el insomnio es un círculo vicioso. Córtalo ya. Si tomas cafeína para estar despierta y pastillas para conciliar el sueño estarás cada vez peor. Puedes sufrir una depresión por forzar tanto tu organismo.

DATE PERMISO PARA ESTAR MEJOR y  tu entorno también lo estará


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