Dicen que los proyectos tecnológicos son los que embisten mayor riesgo cuando están recién comenzando, y si bien cada inversor tiene sus propios criterios para evaluar los proyectos, también es cierto que el encaje con el proponente es vital.
Entre los riesgos que se podrían clasificar como los estándar para cualquier nueva empresa, se encuentran:
Riesgo tecnológico: Basado en la factibilidad tecnológica del bien o servicio que se está desarrollando. Pueden existir ideas maravillosas pero la factibilidad de hacerlas realidad, no siempre es positiva.
Riesgo técnico: Una vez superado el riesgo tecnológico, y habiéndose desarrollado un prototipo, se pueden encontrar con el riesgo técnico, el que dificulta en mayor medida la producción de bienes o servicios de modo industrial.
Riesgo comercial: Es el riesgo de poder vender el producto. A veces, un excelente producto no se vende por el cambio que supone para el usuario. Entre las variables que afectan la venta está el precio, los canales de distribución, los productos sustitutos, la aversión al riesgo de cambio…
Modelo de negocio: Aunque un producto se venda, no hay garantía de rentabilidad, ya que ésta depende del volúmen de ventas, de la escalabilidad del negocio, la estructura de costos y la reacción de la competencia.
Riesgo de gestión: Tiene que ver con la capacidad de los gestores del proyecto para llevar a cabo todas las actividades de todas las áreas, que van desde lo tecnológico a lo puramente empresarial. Un equipo de trabajo bien afiatado es lo que permite avanzar a los proyectos y si sucede lo contrario, hace que se atasquen.
También es complicado conseguir financiamiento sin antes superar la comercialización, que es como la prueba de la blancura que piden algunos inversores.
Los riesgos mencionados se pueden superar según:
Tecnológico: Existencia de un prototipo, un equipo de trabajo experto y un buen historial de éxitos tecnológicos.
Comercial: Ventas y existencia del producto en otros países. Demostrar que ha dado resultados antes.
Modelo de negocio: Que el modelo de la empresa sea exitoso, que el equipo de trabajo tenga experiencia en creación de empresas y rentabilización de ellas.
Gestión: Experiencia del equipo en otros proyectos y en caso de no contar con experiencia, apertura a contratar perfiles externos previamente identificados.
Estos serían en resumidas cuentas, los riesgos más básicos a los que se enfrentan todas las nuevas empresas.
Vía: elblogdelpiloto, Foto: flickr
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Si bien no hay problema en que tus amigos vean las imágenes que te tomaron en tu cumpleaños, sería nocivo que cayeran en “ojos” de futuros jefes, quienes no tomarían en serio a alguien bailando sobre una mesa.
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