¿Con quién te quieres comer las uvas?

Al igual que la Navidad nos gusta pasarla en familia, en Nochevieja también nos gusta estar bien acompañados.

Desde que conozco a mi novio, nunca me he comido las uvas sin estar a su lado. Lo  más simpático de todo es que, por debajo de la mesa, como decía Luis Miguel, nos damos la mano, y al que le toque estar a la izquierda del otro, tiene que comerse las doce uvas con la mano izquierda. No sería problema si alguno de los dos fuéramos zurdos, pero no es el caso, y resulta de lo más cómico, con las prisas de que te tienes que comer las doce uvas, sin atragantarte, y encima el gracioso de tu sobrino que se ríe con la boca llena de uvas, y mi cuñada, que siempre le riñe (también con la boca llena)… y al final, justo cuando suena la última campanada, todos (con la boca llena, que ya no hay educación, jejeje) gritamos ¡feliz año nuevo!, y comenzamos la ronda de besos… A papá, a mamá, a los niños, a los primos, a los suegros, a los hermanos… Todos, aún masticando las uvas, repartiendo besos por doquier… ¿No parece una escena típica de cualquier tele-serie americana?

Pues todo esto es lo que pasa en casa, año tras año. Ya son 6 los que paso con mi novio. Y lo que más me alegra de comerme las uvas este año, es que, si Dios quiere, el año que viene no tendremos que esconder las manos bajo la mesa, ya que ya seremos "marido y mujer". Y como suele decir mucha gente: año nuevo, vida nueva…

Originally posted 2007-12-30 17:42:36.

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