Decoración navideña para adultos
La decoración navideña anima mucho tanto si se hace en familia como si lo haces sola. Me gusta la navidad y me gusta acordarme que está a punto de llegar. En casa aún no tenemos niños, así que podemos poner los adornos que queramos y a la altura que nos apetezca. Eso si, al vivir en pareja, hay que llegar a un acuerdo sobre donde, cuántos adornos… De todas maneras, mi pareja me ha dejado elegir.
En la entrada hemos puesto un árbol pequeñito de navidad que ya venía con adornos puestos, era económico y da un toque navideño precioso. Compramos dos tiras de espumillón, rojo y amarillo. Uno cuelga sobre el cuadro de fotos de la entrada y otro sobre el mueble vitrina. Con unas bolas de árbol y espumillón que me dio mi madre, hicimos un ramillete de bolas, a modo de racimo de uvas, que hemos colocado en la puerta del mueble. En la puerta de entrada a casa, hemos colocado unas campanitas hechas de cartón piedra, decoradas con purpurina plateada y detalles de ramas en verde y rojo.
Y por supuesto, hemos puesto nuestro belén. Es de figuras típicas de esta tierra. Me hubiese gustado comprar un pesebre, pero los que me gustan son muy caros. Así que, con corteza de árbol que tenía, de cuando ponía el belén de pequeña, hemos hecho el pesebre. Además este año hemos comprado dos romanos, la anunciación y un pastorcito con ovejas. Hemos ocupado todo el aparador del salón con el belén, pero ha quedado precioso. Con lazos de navidad que venden para adornar los árboles, he rodeado los dos jarrones con velas que el resto del año ornamentan el aparador.
Así que en mi casa llegó la navidad en el puente de la Inmaculada. ¡Hay que disfrutar de los adornos!
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