Depilación o no depilación… esa es la cuestión
Ayer, sentada en un bar esperando a una amiga, me entretuvo la conversación de un grupo de veinteañeros debatiendo sobre el tema de la depilación. Se trataba de cuatro chicas y dos chicos.
Al principio escuché vagamente la palabra “depilación” y asumí que estaban hablando de los distintos métodos de depilación: depilación con laser, con cera, con cuchilla, cremas, etc. Después de unos minutos, y de agudizar un poco mi oído izquierdo, comprobé que ese no era el tema precisamente.
Una de las chicas comentó que había invitado a un amigo de su pueblo, que estaba de visita en la ciudad, a quedarse en su morada. Otra de ellas le preguntó si el chico en cuestión era guapo, y ésta respondió que sí y que pretendía que pasara “algo” entre ellos esa noche.
Luego de tomarse un trago de su clara, largó la bomba sobre la mesa preguntando a los chicos si el estar “peluda”-palabras literales- iba a enfriar la situación con su amigo. Los chicos respondieron a coro con un “Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii”, y el debate comenzó.
Dos de las mujeres pensaban que eso era ser “machista” y que el tener bello por todo el cuerpo era algo natural, por lo tanto una mujer al natural debía de ser agradable a la vista para cualquier hombre y no provocar repulsión.
La tercera mujer opinaba lo contrario, argumentando que una mujer sin depilar se asemeja mucho a un hombre, sus piernas no lucen al igual que el resto de sus partes “felpudas”. Por último sugirió que si no tenía tiempo para depilarse, que se rasurase.
Uno de los chicos contó una vivencia personal con una chica muy popular y guapa con la que todos en su clase querían salir. El tema es que la deseada chica aceptó salir con él; y luego de ir a cenar se fueron a la casa de ella. Cuando todo iba bien y la temperatura subía y subía… la joven se sacó la blusa y el resto de la ropa dejando ver no sólo sus atributos, sino parte de ellos cubiertos por bellos muy crecidos. Esto ocasionó tal shock en el muchacho apagando toda pasión, que inclusive dejó de sentirse atraído hacia ella.
Todos estos argumentos, en vez de ayudar, confundieron más a la joven. Los chicos al ver su cara de desconcierto, reunieron unas cuantas monedas y se las dieron pidiéndole fervientemente que se depilara por el bien de su vida sexual.
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June 9th, 2008 at 10:50 pm
Me parece un buen blog, muchas veces no sabemos que el felpudo puede ser causa de desanimo aunque hay que resaltar que hay chicos que buscan un chewaca por lo que en gustos se rompen génros.
June 11th, 2008 at 3:14 am
estoy en completo acuerdo con la tercera.. porq es verdad.. nosotras las mujeres debemos depilarnos no solo para cuidar nuestra belleza como mujer sino la imagen que se pueden lllevar los hombres al vernos… besos de san juan!!