Domesticando al jefe

Tener un jefe o un compañero de trabajo matón no sólo te hace la vida miserable, sino que también puede hacer que te enfermes.

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Según un nuevo estudio, publicado en la revista Sleep, los investigadores encontraron que el 10% de los 7.694 trabajadores de oficina encuestados en el sudeste de Francia había sido víctima de un matón de oficina, y que mientras más ataque intimidatorios sufrían, más problemas de sueño padecían las víctimas.

Otro estudio de Journal, mostró que entre los profesionales de la enfermería, más de dos tercios de la muestra estudiada habían experimentado humillación pública, aislamiento, exclusión y critica excesiva.

El estrés crónico te puede enfermar, simplemente porque disminuyen los niveles de adrenalina y noradrenalina en el cerebro, dejándote vulnerable a la depresión.

En tiempos de incertidumbre, es más terrible sufrir los efectos del matonaje de oficina, y entre hacerle frente al matón con una conversación o dejar de fumar y elegir irse a otro lado, la verdad, no quedan muchas opciones. Pero hay tácticas que te pueden ayudar a enfrentar la situación, sigue leyendo.

Refuerza el buen comportamiento: Aunque suene gracioso, los matones de oficina son muy similares a los niños, por lo tanto, al menos logro o comportamiento apropiado, no dudes en alabarle y darle las gracias.

Factores: Al igual que los niños, los jefes matones pueden ponerse mal humor justo antes de la hora de almuerzo, o a media tarde. Quizás es en esos momentos cuando debes evitarle o llevarle una barrita dulce.

Distráelo: Cada vez que le pidas algo a tu jefe, y si te responde de buena manera, recompénsalo con una atención, como unos picadillos de sus preferidos para la próxima reunión, por ejemplo.

Es difícil tratar con gente desagradable, lo sé, pero si no tienes más opción, al menos no pierdes nada con intentar ganarte su buena disposición, después de todo, es tu trabajo.

Foto: flickr

Originally posted 2009-10-03 18:30:00.

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