El día nacional de la salud
En cuanto se acercan las navidades, y aparece el anuncio de la lotería, todos nos disponemos a comprar nuestro décimo. Puede ser de nuestra ciudad, podemos intercambiarlo con un amigo que ha estado fuera, o incluso lo podemos pedir por internet. Todos nos sentamos en el sofa delante de la tele, esperando que esos dichosos niños canten el número más bonito: el nuestro. Y todos nos hacemos nuestros planes, como el cuento de la lechera: pagar la casa, preparar la boda en condiciones, tapar esos agujerillos, cambiar el coche por uno mejor… Y cuando el niño pone la mano en las varillas, se nos encoje el corazón. ¿Será el nuestro?
Poco a poco, la emoción se va esfumando, y con ella todos los planes que habíamos estado pensando. Ya no podemos terminar de pagar la casa, y nos tendremos que apretar para la boda, y el coche tendrá que durar unos añitos más. Qué pena no poder ser más feliz durante un ratito más, aunque sólo sea soñando despiertos. Es verdad que el dinero no da la felicidad, pero sí que te ayuda bastante a conseguirla. No quiero una millonada, sólo un poquito para poder respirar un poco más tranquila, y poder dormir bien cada noche, sin preocuparme de esas cosillas que siempre hay que pagar o comprar.
En fin, que un día como éste, uno se para a pensar, después de que haya acabado el sorteo, que en fondo no estamos tan mal. Que por lo menos tenemos salud, que sin eso no se puede disfrutar ni del dinero ni nada. Así que para mí, hoy ha sido el día nacional de la salud… que no nos falte nunca… y ya el año que viene se verá.
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.






Leave a Reply