El ictus: primera causa de muerte de las mujeres en España

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Según nos informa la Organización Mundial de la Salud, el Ictus, es la tercera causa de muerte en el mundo occidental, es la primera causa de discapacidad física en adultos y la segunda de demencia.

Son quince millones de personas en el mundo las que sufren un ictus, de ellas cinco mueren, y otros cinco sufren una discapacidad permanente, causa el diez por ciento de las muertes en el mundo, es casi más del doble de enfermos por esta causa, que por el alzheimer por ejemplo.

En nuestro país es la segunda causa de muerte, después de la cardiopatía isquémica, y la primera causa de muerte en las mujeres.

A pesar de las cifras decrecientes observadas en los últimos veinte años, relacionado tanto con la detección y el control de los principales factores de riesgo como con los avances en el diagnóstico y tratamiento del ictus durante su fase aguda, pero el impacto de esta afección continuara incrementándose en los próximos años.

Al contrario de lo que ocurre en otras enfermedades vasculares, el ictus es una entidad heterogénea tanto en sus diferentes formas de presentación clínica como en su etiopatogenia.

Sus factores de riesgo y su pronóstico a corto y largo plazo varían según el subtipo de ictus. Ello dificulta la obtención de datos fiables de los factores asociados con mayor riesgo de mortalidad.

Cada subtipo presenta un perfil vascular propio y hay diferencias según los grupos de edad. En los de mayor edad predominan los ictus de etiología cardioembólica y los principales factores de riesgo son la HTA y la fibrilación auricular, mientras que en los de menor edad predominan los ictus de etiología aterotrombótica.

Ya hay evidencias de que el tipo de atención de los ictus en su fase aguda es el principal factor que puede modificar la evolución.

La atención especializada realizada por neurólogos mejora la evolución y reduce los costes.

El ingreso en una unidad de Ictus disminuye la mortalidad en un 17 por ciento y la dependencia funcional en un 25 por ciento, excepto en los pacientes con disminución del nivel de conciencia.

El desarrollo de planes de atención a pacientes con ictus que permitan el acceso rápido a una atención neurológica especializada en una UI, la disponibilidad de terapias eficaces y el mejor conocimiento de los factores asociados a mayor riesgo de mortalidad deben contribuir a disminuir la carga sociosanitaria del ictus.

Originally posted 2008-12-12 20:57:50.

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