El mal de ojo

Históricamente se arrastra la creencia que el mal de ojo es aquel daño provocado por la mirada y los pensamientos de quien los tiene envidia, rabia y rencor.

Los árabes, griegos, romanos y hindúes ya tenían sus recetas para protegerse de las fuerzas malignas, recetas como llevar siempre un amuleto protector, plantar ruda en la entrada de la casa, disponer rosas en la sala principal, poner ramas de ajo detrás de la puerta o orar, entre muchas otras formas que tomaba la lucha contra el mal.

Los sentimientos negativos de algunas personas hacia otras pueden causar, aún sin intención, daño a la vida de los demás, causándoles enfermedades, decaimiento y mala suerte. Los envidiosos suelen hacer responsables a otros de su desgracia y agreden a los demás porque sufren al ver bien a otros. Es por esta razón que muchos mantienen en secreto sus proyectos hasta que se concretan.

La telepatía puede ser una herramienta válida para neutralizar el mal de ojo. Imaginar a quien sospechamos nos ha hecho el daño y mirarlo a los ojos en una conversación imaginaria, es necesario para poner límites al mal. Hay que ser firme y repetir el proceso varias veces al día, idealmente haciendo mayor énfasis por las noches, cuando los pensamientos adquieren mayor poder.

Yo creo que los pensamientos tienen poder, y de ahí perfectamente pueden surgir los efectos negativos de lo que se llama un maleficio. Algunos dirán que es ridículo pero en la práctica, creo que es mejor prevenir las malas vibras y cerrarle la puerta al demonio tomando todas las precauciones sugeridas.

Originally posted 2009-05-30 22:37:00.

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