El niño autista

autistarchEl autismo es una enfermedad de la que se desconoce su origen. Se caracteriza por la incapacidad de establecer contacto verbal y afectivo con las personas y por la necesidad de mantener absolutamente estable su entorno. Según las estadísticas, los más afectados son los varones.

Se manifiesta a muy temprana edad y cuanto antes se detecte, mejor. El bebé suele manifestarlo no siguiendo con la mirada a su mamá. En la etapa preescolar el niño se muestra extraño, no habla, no se comunica con el entorno y se resiste a los cambios.

Puede manifestar un estallido de llanto o una rabieta aparentemente sin sentido, cuando en realidad, por su falta de comunicación, no puede expresar que algo lo disgusta.También manifiesta obsesión por una parte de un objeto, al que se le quedará mirando intensamente y por largo rato, acompañado por un movimiento repetitivo de su cuerpo.

Las alteraciones más frecuentes a demás de esta contradicción entre pasividad indiferente y actividad repetitiva, se extienden  a la alimentación y al sueño, sin embargo, el síntoma más claro es la molestia ante algo que altere su estabilidad. Los cambios no les gustan, por eso hay que tratar de hacerlos gradualmente, acostumbrándole poco a poco a nuevas rutinas.

Un niño autista no reconoce la existencia de sentimientos en los que lo rodean. No busca consuelo en momentos de aflicción. No tiene la capacidad de imitar, como jugar a ser adulto. Tiene dificultad para comunicarse verbalmente o por otros medios. Se aflige por cambios insignificantes en su entorno. Expresa una insistencia irrazonable en seguir rutinas con todos sus detalles. Tiene movimientos corporales estereotipados y carece de imaginación.

Es muy difícil la tarea de los papás en su cuidado, ya que en ocasiones, hasta puede ser agresivo consigo mismo, y tampoco es fácil mantener la calma cuando su hijo se queda mirando durante horas algún objeto o a sus propias manos, o cuando repite palabras o frases sin parar, acompañadas de algún movimiento, siendo casi imposible intentar convencer al niño para que olvide esas conductas obsesivas.

El autismo es una enfermedad y los niños autistas puede tener una incapacidad seria para toda la vida. Sin embargo, con el tratamiento adecuado algunos niños autistas pueden desarrollar ciertos aspectos de independencia en sus vidas.

El psiquiatra de niños y adolescentes puede ayudar a los padres a resolver los problemas emocionales que surgen como resultado de vivir con un niño autista y orientarlos de manera que puedan crear un ambiente favorable para el desarrollo y la enseñanza del niño.

Originally posted 2008-06-04 10:03:07.

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