Entre los pañales y el trabajo
El regreso al trabajo, después del nacimiento de tu hijo suele ser un tema preocupante. La sociedad fue creando recursos para facilitar este tránsito, como la creación de guarderías, leches maternizadas o la ayuda de una niñera. No obstante el rol de madre trabajadora no quita críticas y sensación de culpa a la hora de dejar al bebé.
La renuncia o la postergación de la vuelta al trabajo por largo tiempo dependerá de cada caso, pero cuando se aproxima la hora de volver al trabajo, es el momento de replantear los roles en la pareja.
Hoy en día es habitual que los hombres tengan una participación mas activa en la crianza de los hijos o en las tareas domésticas. Muchos padres pueden, por horario y tipo de trabajo, quedarse en la casa si un hijo se enferma, hacer la adaptación a la guardería o trasladarlo a la casa de los abuelos o tíos.
Es entonces cuando la mujer debe elaborar el desprendimiento, entendiendo que la crianza de ese hijo es una responsabilidad compartida, que no es de su exclusiva competencia. Mas que "preocuparse" sola, hay que "ocuparse" conjuntamente para poder definir por ejemplo, cual es la mejor guardería o la empleada que cuidará al niño, apelar a los abuelos u otros familiares para esta tarea, definiendo claramente las pautas educativas, confiar en que el papá puede llevar a cabo su rol con eficiencia, y por sobre todas las cosas, recordar que no todo lo que le pase al niño tiene que ver con sus padres. No es lo mismo responsabilidad que culpabilidad.
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