Espasmo del sollozo

El espasmo del sollozo es la contención momentánea de la respiración al inicio del llanto. El niño al intentar llorar con energía bloquea involuntariamente su tórax e impide la entrada de oxígeno a sus pulmones, lo que provoca un aumento de anhídrido carbónico en sangre.

Se reconocen dos formas. La más frecuente es la cianótica o azul, en la que el niño, ante una rabieta provocada por enfado o contrariedad, intenta llorar intensamente y empieza a realizar inspiraciones muy profundas hasta que en alguna de ellas deja de respirar, el tono de su piel se puede tornar azulado (cianótico), dependiendo del tiempo que no respire. En algunos casos, si este tiempo es largo, el niño puede llegar a “quedarse privado”, es decir, perder momentáneamente la conciencia.

La forma pálida es menos frecuente, y, a diferencia de la anterior, está asociada a una circunstancia inesperada o desagradable, como un dolor fuerte o miedo intenso. Ante un golpe, por ejemplo, sin mediar el llanto, el niño palidece casi de forma inmediata y cae en estado de síncope. En la forma más “severa”, algunos niños pueden presentar también sudoración fría, sacudidas musculares e incluso sufrir alguna convulsión, aunque esto es muy poco frecuente. Pero sea cual fuere la forma clínica que presente, y a pesar de lo aparatoso del cuadro, al cabo de unos segundos (habitualmente menos de 1 minuto), el niño vuelve a respirar espontáneamente sin necesidad de llevar a cabo ningún tipo de maniobra y recupera la conciencia, si la perdió. Tras un periodo de somnolencia o cansancio extremo, se repone y vuelve a su actividad como si nada hubiese pasado.

Imagen: http://www.univalle.edu

Originally posted 2010-06-19 09:23:00.

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