Espirales con jamón y espinacas
La primera vez que probé un plato de pasta como éste fue en casa de una compatriota en EEUU, pero cuando un día me decidí a cocinarla, me di cuenta de que habían pasado tantos años (por qué me daría a mi por acordarme de aquella receta??) que no sabía muy bien cómo se elaboraba. A grandes rasgos lo que más recordaba eran las espinacas y algo parecido al jamón york, y partiendo de ahí, decidí ‘reconstruir’ la receta.
Para dos personas, se necesitan:
- 4 o 5 puñados de pasta (espirales, margherita, tiburón… el que más os guste. Pero con pequeñitos mejor que con tallarines) ![]()
- 200 gr. de espinacas congeladas (ni idea de a cuánto equivale en frescas, pero seguro que si se las echáis frescas, estará aún más rico)
- 3 cuartos de cebolla (o 1 entera si es pequeña)
- 4 o 5 lonchas de jamón york.
- 2 puñaditos de piñones.
- 100-150 ml. de nata líquida para cocinar (18-22% MG)
- aceite de oliva, sal y pimienta.
Preparación:
- Se cuecen las espinacas (si son congeladas, entre 15-20 minutos). Cuando estén listas, las sacamos y las escurrimos bien. Las apartamos. En un cazo, ponemos agua a hervir para cocer la pasta. Después, en una sartén, echamos aceite de oliva como para sofreir (unas 3-4 cucharadas). Se echa la cebolla bien picadita, dejamos que se dore, y a continuación, echamos el jamón york, cortado en cuadraditos. Cuando ya empieza a dorarse también el jamón, echamos los piñones (cuidado que a veces pueden saltar un montón -y otras veces nada, no sé por qué). Y cuando estos también han empezado a coger color, por último se echan las espinacas, y se sofríe todo junto.
Por último, se le añade en la sartén la pasta (cuanto más recién hecha, mejor), se saltea un poco y al final del todo, se le echa la nata. Sin dejar que se cocine mucho porque si no, se reseca bastante. También se le puede añadir un chorrito de leche entera para que quede más suelto. Y añadirle al final una pizquita más de sal y pimienta, para que la nata y la leche no dejen el plato muy soso.
De verdad, queda riquísimo, y si estáis acostumbrados a comer la pasta sólo son tomate, resulta un cambio genial.
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.






Leave a Reply