Esta casa es para dos

Por lo menos, por lo pronto. Ya llegará el momento, si Dios quiere, de que seamos más, pero por lo pronto somos dos. Entonces, si la casa es para dos, es normal que los dos queramos hacerla nuestra, y que cada uno quiera aportar su granito de arena.

Hoy nos hemos puesto de acuerdo con el color de la pared de la habitación de matrimonio. Ya era hora. Después de muchas y mucha vueltas, hemos visto un color que nos gusta a los dos, pero claro, a él le gusta más oscuro y a mí me gusta un poco más claro, pero al menos en el color coincidimos. Los muebles, vendrán un poco más tarde, pero eso es otra cuestión, ahí tampoco coincidimos. A mí me gustan muy muy modernos, con una cama con un cabezal largo que llegue hasta las dos mesitas. A él no le gusta; dice que lo ve muy "mastodóntico"… Ay, Dios…

Con la cocina tampoco nos ponemos de acuerdo. A mí me gusta de un color, a él le gusta de otro. A mí me gusta de una forma, a él le gusta de otra… Esto es el cuento de nunca acabar. Cada día se acerca más el día de la boda, y cada día lo veo más lejano. Son tantas las cosas que aún tenemos que preparar, y tantas vueltas le estamos dando, que parece que esto no va a acabar nunca y que nunca veré mi casa terminada. Tengo ganas ya de que llegue ese día, y poder respirar tranquila, y poder decir "ya está, se terminó todo".

Cuando ya no haya que discutir por los muebles o por el color de las paredes, entonces ¿se discutirá por otra cosa? ¿Quién lleva a los niños al cole? ¿Quién se levanta para darle el biberón al niño? ¿Quién los lleva a casa de los abuelos para que podamos ir a una boda?

¿Tan difícil es la vida de una persona adulta?

Originally posted 2007-11-29 00:22:24.

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