Extensiones
Podría ser un regalo de navidad, un capricho o también una necesidad. Estamos hartas de ver en televisión como de repente le ha crecido el pelo a la presentadora: “lleva extensiones”. Eso ya lo sabemos todas. Pero ahora ya están al alcance de cualquiera. Las hay sueltas, en forma de cortina, con adhesivo, con un dispositivo de agarre, sintéticas, de pelo natural, etc… y se utilizan tanto para alargar la melena como para crear volumen o juegos de colores.
Duran unos cinco meses. El pelo crece a diferente ritmo, así que habrá que quitarlas pasado ese tiempo ya que habrán perdido su gracia original y realizar revisiones para que sigan estando perfectas. Hay que cuidarlas mucho, ya que la única nutrición que reciben es la que nosotros le pongamos. Hay que usar mascarillas hidratantes y utilizar un champú neutro. Lo único que puede pasar sin lo las cuidas es que tendrás que quitártelas antes, y con lo que cuestan es mejor poner de nuestra parte.
Para peinarlas hay que evitar tirones, sujetar el mechón y peinarlo de la forma habitual. La parte de la raíz al enganche también habrá que desenredarla un poco con los dedos. Y si las extensiones las han pegado con un adhesivo al calor, hay que evitar las tenacillas, planchas o secadores en las uniones ya que te puedes quedar con la extensión en la mano.
Se pueden trenzar al pelo, engancharse con grapas o con adhesivos en calor o en frío. La diferencia: el precio. Consulta en una peluquería especializada, pero unas extensiones de melena completan varían desde los 200€ a los 600€. Infórmate de los métodos y quédate con el que más te guste. Pregunta si incluye las revisiones mensuales y asegúrate que tu tipo de pelo las admite (si es muy frágil las extensiones podrían debilitarlo aún mas).
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