Horarios distintos
Antes, era normal que la mujer se quedara en casa mientras el hombre iba a trabajar. Cuando él llegaba a casa, ella había hecho todas las tareas y tenía la comida preparada para su marido. La cosa ha cambiado.
Con la vida como está hoy, y las hipotecas que hay que pagar, es muy raro que no tengan que trabajar los dos. Así, los dos están fuera de casa para realizar las tareas domésticas, y la comida hay que prepararla antes. Bueno, eso si los dos llegan más o menos a la misma hora. Pero ¿qué pasa cuando tenemos horarios distintos?
Él trabaja ahora por turnos… Cuando yo llego a casa, él va saliendo… hay veces que ni nos cruzamos… Almuerzo yo sola, y ceno muy tarde con tal de esperarlo a él. Un ratito hablando de nuestras cosas y a dormir… aunque él se queda un rato más despierto porque no tiene sueño.
Con este ritmo, ni da tiempo a hablar de cosas serias, ni a disfrutar de la compañía del otro, ni podemos hacer cosas juntos. Paso mucho tiempo sola, y echándolo muchísimo de menos. Estoy muy orgullosa de todo lo que hemos conseguido juntos hasta ahora, pero me gustaría volver a un tiempo, cuando empezamos a salir, en el que nos veíamos todos los días un buen rato, cuando nosotros queríamos, y no había nada que nos lo impidiera. Pero hoy las responsabilidades y las obligaciones nos separan.
Ojalá no trabajara por turnos…
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.






Leave a Reply