Instinto maternal
Una madre es capaz de cualquier cosa por proteger a su hijo. Forma parte de la naturaleza, pero hay veces en que se produce la excepción a la regla, y es difícil de entender.
En cierta ocasión supe de un caso en que un niño quedó aprisionado bajo un auto, y su desesperada madre logró levantar el carro para salvar a su hijo. En ese momento, había desarrollado una fuerza física descomunal, que le permitió expresar su amor incondicional.
Según señalan los entendidos en la materia, la principal responsable de este coraje maternal es una hormona llamada oxitocina, sintetizada por el hipotálamo, la glándula cerebral que controla reacciones biológicas como el hambre, la sed, el miedo o la ira.
La mayoría de las veces, independientemente de ser zurda o diestra, utilizamos el brazo izquierdo para acunar al bebé. Esto, dicen los estudiosos, podría deberse a que el bebé se siente seguro escuchando el corazón de su mamá; también porque al estar de ese lado, el llanto, la risa, los gestos, son percibidos mejor por el hemisferio derecho de la madre, que es el lado del cerebro que desarrolla la intuición.
Cuando nació mi primer hijo, sentí que tenía un olor particular, que no había sentido nunca. Pensando en los animales, que reconocen a sus crías por el olor, quise comprobar esto y le pedí a mi compañera de cuarto en el hospital, que me permitiera tomar a su hijo en brazos.
No solo tenía un olor diferente, inconscientemente sentía rechazo por él. No lo aparté de mi bruscamente, ni nada por el estilo; sencillamente se lo devolví a su mamá y rápidamente tomé a mi hijo en brazos, con una tremenda necesidad de hacerlo. Cuando nacieron mi otros dos hijos, tenían el mismo olorcito que su hermano mayor.
Así como actúa el olfato, el sentido del oído lo hace también. Tenemos una reacción diferente que nos permite identificar el llanto de nuestro hijo, de entre el llanto de otros bebés.
Yo creo que el instinto maternal reside en la condición de mujer. Cualquier mujer desarrolla este potencial cuando tiene un niño a su cargo. No creo que se limite a una cuestión biológica porque de hecho, las mamás adoptivas desarrollan el instinto maternal como si hubieran parido.
Por supuesto, siempre hay excepciones a la regla. No todas las mujeres desean o necesitan ser madres, y eso es muy respetable. Lo que me confunde y me alarma son los casos en los que habiendo tenido un hijo, y no desean criarlo, no aparezca el mas mínimo instinto maternal que les haga dejar ese niño a cuidado de alguien que se ocupe de él, y sencillamente lo abandonan a su suerte.
He sabido de casos en los que aparecieron bebés de pocas horas de vida tirados en un terreno vacío e incluso en tachos de basura, envueltos en una bolsa de polietileno. O lo que es peor, son asesinados por sus propias madres.
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May 25th, 2008 at 5:53 pm
MarInes,
pero me gusta mucho leértelo. Tengo que preguntarle a mi madre a ver qué recuerda de eso.
qué lindo lo del olor… me ha encantado. Es un poco como oir hablar del arcoiris y no haberlo visto nunca
El instinto maternal es de las cosas más salvajemente bellas que más llaman mi atención. Pero como tú, también me aterroriza ante la presunta y absoluta falta del mismo que deben tener algunas mujeres para hacer lo que hacen con sus bebés. Intento ponerme en la piel de la que pase por la situación más desesperada, y aún así, no me cabe en la cabeza como se puede tirar a un bebé en un container en vez de dejarlo a la puerta de una casa, o una iglesia o donde quiera que alguien lo encuentre y se haga cargo de él.
Para mí, eso es un fallo de la naturaleza: que cualquiera con órganos reproductivos pueda ser padre. La propia naturaleza debería ser más exigente.
May 25th, 2008 at 8:37 pm
Hola Nir!
Tal vez la Naturaleza sea lo suficientemente exigente, y seamos nosotros, los que no estamos a la altura de sus exigencias, con nuestra falta de responsabilidad.
Se equivoca a veces la Naturaleza? tal vez… o tal vez no entendamos qué nos está queriendo decir…
Te mando un beso!