La dichosa boda

Yo también me voy a casar. Espero que más adelante no me tenga que tragar estas palabras y me digáis que soy una ridícula, pero mucho me temo que mi boda va a ser algo muy distinto de lo del resto.
Para nada me atrevo a hacer una crítica de las bodas “tradicionales”.  Me parece estupendo, porque cada cuál debe hacer aquello en lo que cree, y llevar a cabo las cosas que le hacen ilusión. Así que espero que lo que diga no le parezca ofensivo a nadie. Es simplemente mi opinión y mi postura en este tema
Yo en esta vida intento ser coherente, aunque no sé si lo consigo. Hace más de 4 años que me fui a vivir con mi novio y ni de coña se nos ocurría casarnos. Ahora que tengo 30 y me planteo en un plazo medio el tener hijos, nos apetece casarnos, y lo haremos en el 2009. Por lo menos hemos empezado a hablar de ello.
Como no hay nada en firme, y aún es muy pronto (aunque a lo mejor me decís que debería ir mirando y de pronto nada), no puedo contaros nada concreto pero mis principios en el tema son los siguientes:
– Me voy a casar porque creo que socialmente es algo conveniente.
– La boda será una FIESTA en la que mi chico y yo celebraremos que después de más de 11 años seguimos queriéndonos y nuestra intención es seguir así toda la vida, y formar una familia.
– Me considero agnóstica, y puede decirse que mi novio es católico, no practicante, y que no comulga mucho con la Iglesia. Por tanto, nos casaremos en el Ayuntamiento.
– Llevaremos para entonces más de 5 años viviendo juntos, así que me parecería incoherente montar un pollo de bodorrio.
– Quiero que en mi boda esté exclusivamente gente a la que quiero. Esto es, familia cercana (padres, hermanos y como mucho tíos, ni siquiera nos extenderemos a los primos), amigos más íntimos (poquitos) y nada de compromisos de la familia, ni gente del trabajo ni nada de eso.
– Me niego a dejarme el sueldo de varios meses en un vestido. Por supuesto quiero estar guapa, quizás más que nunca, y ha de notarse, de algún modo, que soy la novia. Una vez estuve en una boda en la que la novia se había gastado un millón de pesetas en el vestido, lo siento pero…, sin comentarios.
– Me niego a hacerme fotos ridículas en el parque, dados de la mano, mirándonos en plan pastel o tirando una piedra a un lago. ¿No es más divertido que los invitados lleven su cámara y luego hacer un montaje con las fotos más bonitas?
En fin, espero que todo el negocio que hay montado en torno a las bodas, no me impida, en términos razonables llevar a cabo mis intenciones. Solo quiero reunir a la gente que quiero, pasar una tarde-noche agradable

Originally posted 2008-03-03 14:59:54.

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