La junta de vecinos
Quienes vivimos en comunidad (se entiende comunidad de propietarios) conocemos los pros y los contras de hacerlo. Entendemos que el respeto está por encima de todo y que hay que cumplir con nuestros deberes para disfrutar de nuestros derechos. Y hablo en general. Sin embargo, me equivoco al pensar que todo el mundo piensa igual. Ya sea porque confío en la bondad y en la buena fe de los demás o porque espero que todo el mundo actúe como yo. Os hablo como presidenta de esta, nuestra comunidad.
Comencé a ver asombrada, esa serie de televisión que ahora han cambiado de cadena pero que mantiene a los mismos actores con prácticamente los mismos inconvenientes y berenjenales. No podía creer que realmente ese tipo de cosas ocurrían en una comunidad. Es cierto, aún no vivía en una, tuve la suerte de vivir con mis padres muchos años en una casa individual.
Y el mes que viene termina mi “etapa presidencial”, haremos balance, entregaremos presupuesto… He de decir que mi comunidad está formada por sólo nueve viviendas, en las que por fin este año hemos vivido asiduamente seis propietarios. Veo con asombro que el nuevo propietario no se ha dignado a pagar ninguna de las cuotas de la comunidad, hemos dejado carta en el buzón, el siguiente paso será hablar con ellos y si no encontramos respuesta, denunciarlos. Y me veo como en la serie de la tele, haciéndoles trastadas hasta que paguen. Otro de los vecinos ha decidido revisar su coche todos los domingos en el garaje, así que deja la luz encendida sin el temporizador y luego se le olvida apagarlo. Así que toda la noche la luz encendida, como si gastaran poco las ocho luces del garaje. Para colmo de males nuestro administrador, que sinceramente cobra poco, no hace NADA. Así que mejor buscamos otro. El presupuesto se nos ha ido de las manos, el banco ha estado cobrando cuotas de mantenimiento que hoy hemos conseguido que nos devuelvan, el ascensor a todo riesgo, ha subido unos 50€ al mes, y, además, la obra de al lado rompió nuestra antena, tuvimos que llamar al cerrajero y al electricista por ciertas roturas, con lo que los gastos extras también se dispararon.
Ahora me toca a mi en la junta explicar que todo esto hace que tengamos déficit, que tenemos que subir la comunidad, aunque trataremos de bajar el resto de los gastos. Pero como cada persona es un mundo, haremos una reunión de dos horas para quejarnos de todo y negarnos a pagar más. ¡Qué Dios nos coja confesaos!
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April 24th, 2008 at 9:09 am
váyase señora audrey, váyase
April 24th, 2008 at 9:34 am
Qué papelón, Audrey!
Yo creo que es lo que más agradezco de haber vivido de alquiler hasta ahora: poder pasar por las reuniones de vecinos (celebradas en el portal!!) de puntillas porque, como no era propietaria…
Pero es verdad que es un marrón. Y es acojonante lo morosa y lo indecente que es la gente. Porque el que no paga porque está pasando un mal momento económico y está ahogao, mal, pero el que lo ves con su flamante Audi nuevo, que saca de su plaza de garaje, y su mujer luciendo pellejos los domingos, ese es pa’ matarlo.
April 24th, 2008 at 9:56 am
Miska, jajajajaja, si ya me voy, en junio, jajajaja, pero me has hecho reir y mucho.
Nir, es cierto, yo no se cuáles son sus finanzas pero ni se han dignado en decirnos el porqué de no pagar, cuando vas mal de dinero lo puedes hablar con tus vecinos, pero no se ha digando a eso, aunque si a pedirme un par de favores.
Hoy ya he recibido el presupuesto de una administradora que me han dicho que trabaja bastante bien. Espero que mejore la situación con ella, porque ya sabemos que nada es perfecto.
un saludo chicas.