La piel y la actividad física

Practicar ejercicios y actividad física en el gimnasio es una buen manera de sentirse bien, nos sirve para mantener el peso, tonificar los músculos y además, es bueno para mantener la piel en condiciones. No es buena la práctica con maquillaje excesivo ni maquillarse inmediatamente después de finalizar la actividad. 

Mientras hacemos ejercicio los poros se dilatan, por eso los momentos posteriores a la práctica son ideales para los tratamientos dermatológicos. Además, al terminar la actividad -sin que medie mucha espera- es bienvenido ducharse y rehidratar la piel con productos especiales para cada tipo de piel.

Una piel deshidratada requiere una crema con mayor poder de hidratación; con piel normal es suficiente equilibrar el pH; y una piel seca, que sufre aún más por la ducha demasiado caliente, requiere una fuerte acción hidratante y nutritiva a la vez. La consulta a la cosmetóloga u otro especialista es ideal antes de comenzar una rutina.

Si la idea de ir al gimnasio pasa por hacer sociales, además de ejercicios, no es conveniente llegar con la cara llena de cosméticos pues el maquillaje bloquea la transpiración. Lo mismo ocurre si de la cinta debes ir de cabeza al trabajo. Con los poros muy dilatados aun, no es aconsejable atacar la piel con maquillajes.

Igual pasa en casa si nos hemos limpiado la cara con un jabón neutro para eliminar el sebo o de glicerina. Lo ideal, en los casos en que no podemos prescindir de maquillarnos inmeiatamente, es tener a mano una base sin alcohol y con protección humectante.  

Originally posted 2009-01-14 05:36:07.

LEAVE A COMMENT