La siesta

Se supone que España es el país de la siesta ¿no? O al menos fuimos los que la inventamos. Pues bien, me gustaría saber realmente cuántas de vosotras gozáis de ese placer, porque desde luego que en mi comunidad de vecinos no se lleva eso.
Yo me levanto pronto cada mañana, no precisamente a las cuatro de la madrugada, pero cuando termino de comer, mi cuerpo me pide un ratito de descanso e incluso una cabezada. Me voy al sofá, nada de cama ni pijama, simplemente me quito las lentillas, y pongo la tele con el volumen bajito… y a rezar.
Sí a rezar porque a la de al lado no le dé por ponerse los tacones, con los cuales incluso limpia, pone el aspirador, mueve muebles, abre y cierra con portazos o use el taladro y el martillo. A rezar porque el de abajo retrase un poquito su hora de recoger la cocina, o porque las niñas del otro lado no tengan pelea a gritos hoy. Hemos probado con tapones, cascos y de todo, pero no hay manera.
Vecinos ruidosos supongo que tenemos todos, pero es que me doy cuenta que no sólo son ellos, es que parece que la siesta se está extinguiendo. Muchas profesiones (sobre todo obreras), paran a la 1 para volver a empezar a las 4, y eso va muy en contra de los que salimos de trabajar a las 3 y pico. Imposible conciliar horarios.
Así, mientras en Alemania o en Estados Unidos hay empresas que fomentan la siesta de sus empleados, en España estamos acabando con ella, y en Barbate el año pasado tuvieron que sacar una ordenanza para que se mantuviera el silencio entre las 3 y las 5. Ole! Me voy a tener que ir para allá, sólo quiero mis diez minutillos, no es tanto pedir, creo yo.

 

Originally posted 2008-03-20 18:32:04.

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