Las verdaderas familias

Ahora que se acercan las Navidades y es tiempo de reunirse con los seres queridos y disfrutar de la familia, quisiera poner como ejemplo a nuestra familia para reflejar una realidad que está presente en nuestra sociedad y que cada vez será más común: las familas no-convencionales. Mi pareja y yo somos ambos hijos de parejas convencionales que, tras más de 20 años de matrimonio en los dos casos, se separaron. En el caso de sus padres, la cosa terminó mal y no mantienen relación. En el caso de mis padres, aunque el primer momento fue malo, hoy en día tienen una relación excelente y tanto mi padre como mi madre tienen parejas estables (10 años ya). A su vez, mi pareja tiene un hijo de una relación anterior que vive con nosotros en régimen de custodia compartida y tenemos otro hijo en común. A esto se le llama familia reconstituida.

Esto se traduce en que en Navidad nos juntamos en casa de mi madre, por ejemplo, ella y su marido, mi padre y su mujer, mis hermanos y yo con nuestras respectivas parejas e hijos y los hijos e hijas de la mujer de mi padre y del marido de mi madre, es decir, mis hermanastros. Complicado ¿no? Como ejemplo extremo, el hijo de mi marido y su anterior mujer no es nada del marido de mi madre. Sin embargo, su relación es de nieto y abuelo absolutamente, ya que el niño está con nosotros desde que tiene menos de dos años.

Como en todas las familias, tenemos nuestros problemas, por supuesto, pero en general reina la armonía y el cariño es palpable. Mucha gente se queda extrañada cuando ven que mis padres se encuentran, cada uno con su pareja, y charlan cordialmente o cuando la mujer de mi padre se queda a cuidar al hijo de mi marido. Para nosotros, que hemos sido muchos años una familia tradicional, tampoco fue fácil la transición, pero lo superamos porque teníamos una cosa clara: tú familia es quien te quiere y quien se comporta como tal, independientemente de la sangre que corra por las venas de cada uno.

Originally posted 2007-12-04 12:07:22.

LEAVE A COMMENT