Los errores más comunes de los padres de adolescentes

No existe un manual para ser padres perfectos, sin embargo, existen algunas pautas entregadas por expertos en la materia, que se han dado cuenta a lo largo de su experiencia atendiendo a padres de adolescentes, que hay errores muy comunes que se repiten una y otra vez, como una pauta. Aquí va una lista de los más comunes, y cómo evitarlos.

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Expectativas: Esperar siempre lo peor de los hijos adolescentes, predispone a que comentan actos de riesgo que repercutan negativamente en la familia. Según un estudio que se hizo en la Wake Forest University, los adolescentes con padres que esperaban que se involucraran en problemas, reportaron niveles más altos de estos comportamientos, un año después. En mi opinión, creo que uno obtiene lo que espera, por una cuestión de causa efecto del pensamiento, o más bien dicho, del poder del pensamiento, que puede crear una realidad tanto para bien como para mal en todo orden de cosas.

Libros para padres: Aunque suene ilógico, es ilógico ponerse a leer un manual para padres que les indique mejor que su instinto como actuar con sus hijos. Déjense llevar por sus instintos y pongan sus propias reglas para educarlos y criarlos.

Los expertos les pueden aportar una rica gama de experiencias con su perspectiva a modo de consejo, pero no es algo para tomarlo como una regla. Solo son diversas perspectivas.

Pequeñeces: A los adolescentes hay que darles un espacio para que tomen sus propias decisiones, como por ejemplo, en lo que sería la elección de su peinado, o su color de pelo, o la elección de su estilo de ropa. Cosas pequeñas que no le van a arruinar la vida son posibles de dejárselas a cargo, y así el niño se sentirá confiado y tendrá un margen de libertad, muy necesario pasados los 13 años.

Muchos padres temen que sus hijos fracasen, sin embargo, el tomar riesgos y aprender de pequeños errores les será de gran utilidad en sus vidas.

Atentos a las cosas graves: Si sospechan que su hijo consume drogas o alcohol, ya sea de forma permanente o esporádica, deben hacer algo de inmediato para solucionarlo. Los padres deben estar muy pendientes de sus hijos entre los 13 y 18 años, edades que representan todo un desafío madurar.

Límites claros: Muchos padres temen poner límites y reglas a los niños cuando crecen, por temor a perderlos o bien, son demasiado rígidos con ellos, lo que genera en algunos, rebeldía. Lo cierto es que establecer límites claros, aunque sean percibidos como autoritarios, es la única forma que le permite a los niños desarrollar las habilidades que les permitan gobernarse a sí mismos en el futuro.

Aunque parezca ser lo contrario, la mayoría de los adolescentes añora estar más tiempo con sus padres, compartir más y absorber sus valores. Es clave para ellos, que sus padres estén presentes, y esto lo pueden demostrar asistiendo a la reuniones del colegio, conversando con ellos cada noche, y compartiendo panoramas entretenidos los fines de semana, a los que incluso pueden invitar a sus amigos, y así aprovechan de conocerlos y saber a ciencia cierta, con quien andan.

Vía, Foto

Originally posted 2010-03-16 21:26:00.

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