Los hijos de tu pareja

 

Aunque no sean tus hijos conforman un grupo de convivencia contigo y tu pareja en el tiempo que están en tu casa. Tendrás que ocuparte de sus necesidades sin olvidar que hay una mamá, su mamá.

Necesitan por un lado, adaptarse a tu modo de llevar el hogar y por el otro, asumir una nueva relación familiar. Comprender lo que les pasa es el comienzo para una relación sana.

Están obligados a relacionarse contigo, y no siempre tienen ganas de eso y puede que tu figura anule la fantasía o el deseo de que sus padres vuelvan a estar juntos.

Todos necesitamos un lugar de pertenencia y el tener dos casas, dos cuartos, dos teléfonos, puede ser muy difícil para ellos.

Lo que nunca debes hacer es hablar mal de su madre, es ganarse enemigos sin necesidad. Se trata de afianzar el vínculo a través de la confianza, no generar resentimiento. No culpar a los chicos frente a una discusión con tu pareja. Es probable que los hijos de tu pareja te provoquen buscando herirte o enorjarte. Mas allá de lo que digan o hagan lo importante es no engancharse en eso, recortando que tu eres el adulto.

Hay que llegar a algunos acuerdos para el bien de todos y deben respetarse. Tanto por ellos como por ti. Hay que permitirles hablar de su madre. Sus relatos merecen ser atendidos,  y cuando su comportamiento sea inadecuado evita los sermones. Te pondrás de acuerdo con tu pareja, y los límites que se les ponga, será un tema que ellos deberán conocer y aceptar.

Ante cualquier situación, una solución es posible si existe comunicación y una confianza recíproca.

Originally posted 2008-03-31 15:00:16.

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