Miedo al fracaso
Muchas veces, el peor obstáculo que nos podemos encontrar en nuestras vidas es a nosotros mismos. Tanto en el crecimiento profesional como en la vida personal, contamos con metas y sueños y hasta un plan a seguir, pero qué pasa cuando posponemos ese plan por miedo al fracaso o a la crítica. En el ambiente artístico se lo conoce como pánico escénico, y se puede trasladar este término a varios o todos los aspectos de la vida.
En lo profesional, muchas personas temen dar un paso adelante en sus metas ya sea por miedo a fracasar, lo que conlleva un gran sentimiento de angustia y frustración; o lo que es peor, por miedo al éxito y no saber manejarlo dejando pasar grandes oportunidades en sus carreras profesionales.
Tal vez la falta de seguridad sea un inmenso grano de arena para que estos miedos paralicen nuestros sueños, y algunos piensan que la mediocridad es la principal causa de esto.
¿Y qué es ser mediocre? Una persona que tiene varios sueños por cumplir y no lo hace por falta de oportunidades, ó una persona que tiene sus sueños guardados en una cajita con candado, y que cuando se le presenta una oportunidad no la abre por miedo a “desperdiciar” sus sueños en esa oportunidad y así espera y espera…, porque considera que ninguna oportunidad es la adecuada.
En la vida personal,también hay personas que posponen sus metas o sueños. Como por ejemplo, el miedo a tener hijos porque temen fracasar en el intento o no soportan la idea de fracasar como padres.
El miedo paraliza, no deja que las ideas fluyan claramente por el cerebro, inmovilizándonos. El miedo es el gran enemigo del hombre y si no vencemos nuestros propios miedos, ellos son los que vencerán, dejando nuestros sueños en esa cajita bien cerrada con candado.
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October 30th, 2008 at 4:46 pm
Hola,
estoy de acuerdo contigo en que el miedo paraliza.
Pero yo creo que es lógico tener miedo a tener hijos, pues la responsabilidad que te viene encima de por vida es mucha y no todas las mujeres pueden asumirla. Eso no es ser mediocre (y yo tengo varios hijos, se de qué hablo).
Ser mediocre es no aspirar a mucho en la vida.