Mis abuelos

Desde hace un tiempo atrás, voy más a menudo a casa de mis abuelos, y estoy dándome cuenta de algunas cosas que antes no distinguía.

Mi abuela, con todos los años que tiene encima, vive como esclava de su casa y de su marido. Ella le limpia la ropa, le hace la comida, le rocoge el baño, limpia la casa… en fin, todo lo que suele hacer una ama de casa (con la diferencia de que ella ya va camino de los 80) y sin tener NINGUNA ayuda en casa por parte de mi abuelo. Ni hace la cama, ni va a por el pan, y encima, todo lo que hace es ensuciar y molestarle a ella en su trabajo, como tirar las migas de la mesa a la silla, y dejarse las luces y los grifos abiertos…

La cuestión es que hay muchas mujeres así. A ver, yo no quiero ni pretendo que los hombres hagan todo el trabajo de una mujer, pero una ayudita no vendría mal. El problema es, en este caso, que mi abuela, cuando se casó, tenía que ser esclava de su casa y de su marido, y ahora, después de tantos años, aún lo sigue siendo. Porque ya ella no puede cambiar a mi abuelo, no puede pretender que ponga una lavadora, o que quite la mesa, porque le diría: "hazlo tú que para eso eres mi mujer y lo has hecho siempre".

Por eso, cuando veo hoy en día a chicas que actúan del mismo modo, y a chicos también, me da mucha pena. Hay que pensar que los tiempos han cambiado. Antes, una mujer se dedicaba a su casa, a su marido y a sus hijos, pero hoy en día una mujer tiene que hacer todo eso, además de trabajar y cuidar su trabajo, y muchas cosas más que antes no se hacían. Por eso somos tantas las que exigimos un trabajo igualitario en casa, o al menos, una gran mano de vez en cuando. Si trabajamos los dos, y los dos están fuera de casa, los dos tienen que compartir las tareas cuando lleguen a casa. No mola que tú te pongas a hacer las cosas, y él se tumbe a ver el fútbol, día tras día…

Originally posted 2007-12-07 15:40:04.

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