Navidad, estresante Navidad

Llega un año más la Navidad y a muchas sólo el pensarlo les produce estrés y angustia. Empiezan a notar cierta ansiedad, pero no precisamente por la emoción del “qué me regalarán”. Navidad es para muchas mujeres sinónimo de trabajo multiplicado por diez. ¿quién se encargará un año más de comprar los regalos? ¿quién decorará el árbol con la “ayuda” de los niños? ¿quién hará la compra de alimentos? ¿quién cocinará? ¿quién preparará la mesa? ¿quién recogerá la mesa? Si has contestado “yo” a cuatro o más de estas preguntas probablemente eres de las que cada Navidad se hace el firme propósito de que el año siguiente será diferente. Y vuelve a ser igual.

Es bastante obvio decir que para que todos podamos disfrutar de la Navidad, tenemos que repartir esas tareas extras que conlleva. Pero no es tan sencillo. Una idea que se puede probar es hacer una lista de todo lo que hay que hacer, exponerla en casa y debatir cuales de esas cosas puede hacer cada uno. Seguro que al ver la lista, hay quien se lleva un sorpresa. Incluso puede servir para que se valore más el esfuerzo que supone. Está claro que no todos sabríamos preparar la cena de Nochebuena, pero sí poner la mesa o ayudar a recogerla.

Lo mismo ocurre con los regalos. Cuando la situación económica lo permite, comprar regalos es un verdadero placer, pero para la mayoría significa comparar precios, mirar catálogos, recorrer kilómetros de tienda en tienda y pensar en gustos, tallas y necesidades de muchas personas y hacerlo coincidir con el presupuesto. Ya son muchas las familias, sobre todo cuando no hay niños pequeños, en las que cada miembro compra el regalo de otro, elegido al azar (el famoso amigo invisible) o por elección propia. Esto alivia mucho la labor. Pero si no es el caso, siempre se puede repartir el trabajo de comprar con la pareja, poniendo un precio límite para cada regalo. Al fin y al cabo, si nos tienen que comprar el regalo, ya que van, que compren el de el abuelo y el de la sobrina. Ayuda mucho hacer una lista con las ideas que se nos hayan ocurrido. No es lo mismo rondar por decenas de tiendas que ir a tiro fijo.

Otras propuestas son preparar una cena más sencilla, comprar anticipadamente todos los alimentos que se pueda, aprender a decir no cuando papá nos pide que le compremos el regalo de su parte a mamá, mamá que se lo compremos de su parte a nuestra hermana, etc. “hija, ya que tienes que ir a comprarle algo de tu parte…” y…¡usar internet para comprar los regalos sin salir de casa!

 

Originally posted 2007-11-28 10:14:10.

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