No al sauna luego de una clase de gimnasia

Aunque es común que lo practiquemos no es saludable entrar al sauna luego de una clase de gimnasia. Los especialistas explican que tras un ejercicio arduo sube la frecuencia cardiaca y el corazón necesita descanso, por el contrario, el calor del sauna acelera aun más el ritmo cardiaco, para equilibrar la temperatura corporal.

El sauna debe combinarse -si no hay otro remedio que tener actividad- con rutinas relajadas. Pero lo recomendable es no adicionar y concurrir al sauna en un día especial. Es que, para los especialistas, el sauna equivale a otra actividad física mediante la cual el organismo elimina sales minerales.

El calor seco del sauna hace que la temperatura corporal se eleve y para que este estado se equilibre el ritmo del corazón se acelera, como cuando realizamos una destreza física o una serie de ejercicios. Lo ideal es planificar la actividad y no recargar nuestro organismo. 

La dilatación de los vasos sanguíneos, con el consiguiente mayor ingreso de oxigeno y sudor del cuerpo, asimilan el sauna a una suerte de gimnasia corporal interior. Entre los síntomas comunes, de quienes se exceden con la gimnasia y el sauna, están las contracturas musculares y los calambres, por falta de sodio y potasio en el cuerpo.

La temperatura del sauna oscila entre los 80º y los 100º grados; es un calor seco excepcional. Los especialistas aconsejan tomar hasta 3 sesiones semanales, pero no más. Si se sufre de hipertensión o de cardiopatías, es imprescindible la consulta médica previa a la practica. 

Originally posted 2009-01-20 02:01:13.

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