No es más rico quién más tiene…

sino quien menos necesita. Así dice el refrán. Y cada día estoy más convencida de ello.

El viernes por la noche vi por primera vez el programa ‘Ajuste de cuentas’, en Cuatro. Viene a ser un programa de ‘coaching’ en el que familias con problemas financieros recurren a los expertos del programa para ver cómo pueden salir del bache.

findemes Esta semana los protagonistas eran una pareja de menos de 30 años, con 3 niños pequeños. Él era administrativo, y ella camarera de pisos en un hotel, creo. Tenían la hipoteca de la casa, que era lo único no habían dejado de pagar. Pero en total, aparte de eso, debían más de 30.000 euros. Deudas por otro crédito que habían pedido para un negocio que no salió adelante (cuyo aval pesaba sobre la madre y la abuela del muchacho), un crédito para viaje, atrasos de las tarjetas de crédito… pero al final el montante se había hecho más gordo porque al dejar de pagar, entre los intereses y los costes judiciales aquello se había hecho una tremenda bola imposible de digerir.

Hasta ahí, todo parece normal. A todos nos puede pasar que nos metamos en algo y que, por lo que sea, no funcione. Pero este chaval argumentaba que su problema es que era ‘un rico en el cuerpo de un pobre’. Quería y no podía, pero en el camino lo intentaba: desayunaba fuera todos los días, almorzaba unos cuantos, jugaba la lotería casi a diario (le calcularon que había gastado 7500 euros en 8 años jugando…), la ropita tenía que ser de marcas buenas, iba en coche al trabajo aunque no lo necesitaba… en fin, lo que él decía : un rico atrapado en el cuerpo de un pobre.

Y creo que hay mucha mucha gente (cada vez más) que podría verse reconocido en este perfil. La primera ‘educación económica’ se recibe en casa, y aunque algunos retoños no siguen lo que hacen sus padres -a veces para bien, otras para mal- en general es de donde vienen nuestras nociones de gasto y ahorro. Yo nunca vi a mis padres pedir un crédito para nada que no fuera comprar su casa. Los viajes y las celebraciones se han hecho si se podía, y si no, ajo y agua. Nunca les ha sobrado nada, pero tampoco han temido jamás al cobrador del frac. Nunca han comprado con tarjetas de crédito aplazado, siempre descuento inmediato. De nuevo, si tienes puedes, y si no, te esperas y ahorras hasta que puedas.

Pero los tiempos parecen haber cambiado, no hay más que ver la de anuncios que hay de créditos rápidos… y la cantidad de gente que los pide, hace tiempo oí el dato en la radio, y flipaba. ¿Es que nadie lee la letra pequeña, que dice que el interés supera el 20%??? Hasta donde yo sé, en España ya queda poco analfabetismo, o sea, que pueden y saben leer esa letra pequeña.

Yo me pregunto de quién es la culpa: ¿de las ‘crueles’ entidades financieras que te ponen el caramelito en la boca? o de los ‘pobres inocentes’ que no imaginan en qué puede desembocar contraer una deuda bajo determinadas condiciones?


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2 Responses to “No es más rico quién más tiene…”

  1. Tienes razón. Creo que en nuestra generación es un mal exageradamente común y reconozco que yo también lo padezco, aunque afortunadamente mis deudas no llegan a tanto. Uf! Pero a parte del piso, está el coche, un viaje, la tarjeta del ikea, la del carrefour.
    Y mis padres igual, ni siquiera pidieron para el piso. De hecho estuvieron 6 años viviendo con mis abuelos para ahorrar y pagarlo a toca teja (claro que ahora ni aunque estés 60 años)
    Deberíamos reflexionar y ser todos un poco más prudentes

  2. Y también hay situaciones y situaciones, Miska.
    Porque si, por ejemplo, vosotros por ahora solo sois dos, trabajais y ambos teneis empleos mas bien estables y con un sueldo para responder, el coche y el piso son las deudas de todo el mundo, y las tarjetas de las tiendas, suponen un montante pequeñito que se puede afrontar con esa fuente estable de ingresos. Quiero decir: que a cada uno le tienen que salir las cuentas con sus propias cuentas. Y si a ti te salen, yo eso no lo veo como ‘tener deudas’.
    Yo me refiero más bien a esas personas que viven a tutiplén, especialmente cuando son responsables de una familia, y que pretenden llevar un tren de vida como cuando estaban solos o solteros. Habría que tener buena cabeza para saber manejar los dineros siempre, pero no es lo mismo que uno solo pase por una situación chunga por su mala cabeza, a que lo tengan que pagar inocentes que no tienen culpa.

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