No puede ser

No puede ser que me pase lo mismo una y otra vez. No puede ser que yo tenga que estar pendiente de él, y que encima, en lugar de darme las gracias, me diga que me estoy volviendo una maruja, que quién soy yo para darle órdenes. No puede ser que cada vez piense más que es mi hijo, en vez de mi pareja. No puede ser que me esté convirtiendo en una Wendy, siempre pendiente del niño Peter Pan, que encima se cabrea porque yo le digo lo que tiene que hacer, porque es tan irresponsable y tan inmaduro que no es capaz de hacerlo él solito. No puede ser que se haya ido a trabajar y no hayamos solucionado el problema, por lo que hemos estado discutiendo. No puede ser que últimamente cada vez que discutamos sea por lo mismo, por estar yo mirando (o intentando mirar) por él, y él pasar olímpicamente de mí. No puede ser que se haya ido a trabajar sin darme un beso. No puede ser que se haya ido, y no sepa si va a volver o si se va a quedar en casa con su madre. No puede ser que ni siquiera yo quiera llamarlo, para que no vea mi debilidad. ¿Por qué son las cosas así? ¿Por qué tiene que ser todo tan complicado? ¿Por qué tengo que irme a la cama sin saber si está enfadado conmigo, si ha recapacitado, o si no volverá hasta que yo lo llame?  


You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

AddThis Social Bookmark Button


Imprimir este post Imprimir este post
Posts mas comentados

Leave a Reply

Controlia