Playas familiares: tápense, por favor

mojigatería Ayer me llamó la atención una noticia, que me divertía y me sorprendía a partes iguales. Si me enteré bien, una asociación en Alicante, llamada Playas familiares, formada ya hace un año, tiene en marcha una acción por la cual quieren presentar propuestas en diversos ayuntamientos de nuestras costas para que las playas sean lugares ‘decorosos’.

Decorosos no por la decoración, que pongan más farolas o duchas de diseño, no… decorosos de decoro. Que les parece mal, vamos, que la gente vaya enseñando las cachas. Se postulan en contra del topless y del tanga, argumentando, parece ser, que por el hecho de que haya personas ligeras de ropa en una playa, no se protege debidamente a los niños (¿?). Aconsejo os paséis por la página web y lo leáis vosotros mismos.

La verdad es que al principio, cuando lo vi por la mañana, no sabía de que iba todo esto. Sólo parecían un grupo de gente que, en aras de la familia, se quejaban del libertinaje de la moda de baño en las playas que no son nudistas.

Lo que yo quisiera ver, y os prometo que me estoy esforzando en entenderlo, es que tiene que ver el culo con las témporas (jajaja hey, aquí está bien traído, no me digáis que no). En qué afecta que haya gente más o menos vestida a la integridad de las familias, o a la indefensión de los niños. Yo no me pongo ni en tanga ni en topless en la playa básicamente porque no me gusta mi cuerpo con tan poca ropa; no pone en ninguna ordenanza municipal que haya que ser una diosa para hacerlo, pero vaya, yo soy víctima de mis complejos :) lo cual no quiere decir que me moleste que otras mujeres lo hagan. Si ellas están mejor hechas y quieren lucirlo, no veo en qué me puede molestar eso. Sólo son cuerpos, cuerpos humanos. El cuerpo humano desnudo sólo puede ser molesto desde la concepción pecaminosa que tradicionalmente las religiones (no todas) nos han enseñado que tiene. Yo, que seguro que arderé en el infierno, no se la veo.

Ahora, si la desprotección de la familia viene porque a mí me molestara que mi marido se pasara el día con los ojos ‘desprendíos’ de mirar los culos y las tetas de las demás, ahí ya sí lo entiendo. O porque mi marido se pusiese malito de verme no quitar ojo de todo ‘paquete’ andante (y no precismente los de tabaco).. pero en mi pueblo eso se llama envidia, oiga. Y si tú estás segura/o de tu relación no te tendría que importar semejante cosa.

Si nuestros cuerpos y nuestra sexualidad se entendiesen mejor y más libres de prejuicios, quizá no hubiera tanto reprimido-pervertido cometiendo actos deleznables con los que comemos todos los días en los informativos.

Originally posted 2008-05-31 18:25:35.

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