Preservativos retardantes

Os voy a contar una anécdota que le sucedió a una amiga y que me ha dado permiso para contar si no menciono su nombre. Esta amiga compró preservativos en el supermercado sin fijarse en cuales cogía. Ya sabéis que en el super la oferta de preservativos es extensísima y te puedes tirar las horas mirando cajas para qué es cada tipo. Pues cogió unos sin más y cuando llegaron a casa y fueron a usarlos vieron que eran retardantes. Bueno, el caso es que no le dieron importancia y usaron uno.

Y pasaba el tiempo y efectivamente, la cosa se prolongaba y se prolongaba. Pero se prolongó tanto que estaban ya cansados y no había manera de acabar con aquello, vamos, que él no se corría. Y ella, muy solícita, le dijo: “Mira, quítate eso y ya te ayudo con la boca que esto es eterno”. Y aquí es cuando viene la anécdota. Ella se lo metió en la boca y enseguida se dio cuenta del origen del efecto retardante: llevan algún tipo de anestésico. El caso es que se le durmió la boca y casi se le cae hasta la baba. Intentaba hablar normal y no podía, así que él se moría de risa y ella no sabía ni que hacer. La cosa quedó inconclusa y el resto de preservativos fueron a la basura. Cuando nos contó la historia, nos meábamos de la risa viendo la cara que ponía para ilustrar cómo se le quedó la boca y ella repetía: “de verdad chicas, fijaos bien de no coger los retardantes”.

Originally posted 2007-12-10 11:34:41.

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