Siembra de plantas vivaces

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La leishmaniosis es una enfermedad provocada por un parásito, que invade diferentes órganos del perro y provoca lesiones de diversa consideración y puede incluso causar la muerte del animal.

Se transmite a través de un insecto, muy parecido a un mosquito pero mucho más pequeño, llamado flebotomo. Cuando pica al perro, que suele ser al anochecer, es cuando le transmite la enfermedad.

El flebótomo necesita humedad ambiental alta pero, a diferencia de los mosquitos, que se reproducen en aguas estancadas, éste lo hace en madrigueras y zonas de escombro. Por todo esto es en el norte occidental de España, es donde más casos se dan de este tipo de enfermedad.

El diagnóstico de ka leishmaniosis requiere un exámen clínico realizado por un profesional veterinario. Si lo contrae, no podrá curarse. Tendré que convivir con ella el resto de su vida.

Pero mediante un buen control veterinario, de forma regular y manteniendo al animal bajo tratamiento, puede conseguirse una buena calidad de vida para el perro.

Nunca se transmite de forma directa del perro al hombre. Para que una persona se contagie, el proceso debe ser:

–         El flebótomo pica a un perro con leishmania

–         Debe pasar al menos una semana para que ese flebótomo sea infectante

–         El mismo flebótomo pica a una persona y se la transmite.

Por tanto, una persona que tenga un perro con leishmaniosis no debe adoptar ninguna medida especial para no contagiarse, sólo debe preocuparse de tratar la enfermedad del animal y prevenir nuevas picaduras.

El riesgo de contraer la enfermedad viene dado por vivir en una zona geográfica donde existía la enfermedad, se tenga perro o no.

Lo más importante es evitar que el perro sufra la picadura del insecto que transmite la leishmaniosis el flebotomo. Disminuyendo al máximo las picaduras, se reduce el riesgo de contraer la enfermedad.

La transmisión de esta enfermedad va asociada al momento de mayor actividad de los flebotomos, al anochecer. Así pues, se aconseja no sacar el perro a esas horas y especialmente entre primavera y otoño.

A día de hoy no existen vacunas contra esta enfermedad. Por tanto, para prevenirla se recomienda utilizar productos repelentes de flebotomos que reduzcan el número de picaduras, y por tanto, el riesgo de transmisión de la enfermedad. Otra medida que también ayuda es la colocación de mosquiteras especiales contra los flebotomos.

En el caso de vivir en el norte de la península o Canarias, es muy importante tomar medidas cuando se realicen desplazamientos a zonas de mayor riesgo.

Originally posted 2008-12-25 17:44:06.

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