Siempre estupendas

A mi novio le gusta mirarme cuando me estoy maquillando para salir. Muchas veces me pregunta para qué me pongo tan guapa, si ya a él lo he encontrado y no tengo que buscar a nadie más. Sé que lo dice de broma. A mí me gusta arreglarme cuando salgo, no para presumir delante de nadie, ni para que mi novio no me deje, ni para que mi madre no diga que voy echa una facha. Me gusta ponerme guapa porque me gusta verme guapa.
En nochebuena, mi cuñado vio el tiempo que tardaba en arreglarme, y me dijo "menos mal que eres guapa, que si fueras fea… ". Yo nunca me consideré muy guapa, soy una chica normal. Además, hoy en día no hay chicas feas, sino chicas que no saben arreglarse. Yo misma me arreglo el pelo, siempre impecable, me gusta dedicarle tiempo a maquillarme los ojos, con mucha paciencia. Cuando termino de arreglarme, siempre me guiño un ojo y me digo que estoy guapísima. Digo yo que eso no es ser creída, eso es ser positiva. Y la autoestima que te da ese simple gesto… Si no lo has hecho nunca, inténtalo. Frente al espejo, guíñate un ojo y te dices a tí misma que estás estupenda. Sonríe y verás que aún estás más guapa.
No importa los años que tengamos, si estamos solteras, si tenemos novio, o si estamos casadas. Siempre tenemos que estar estupendas. Cuando nos sentimos guapas por fuera, también nos sentiremos guapas por dentro.
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