Síndrome de Intestino Irritable
El colon es la última parte del intestino y también se lo conoce como intestino grueso. Cuando ingerimos alimentos, estos pasan primero por el esófago (tubo alimenticio) para luego pasar por el estómago donde la comida es digerida. Luego va desde el estómago hasta el intestino delgado para luego alcanzar el colon, donde se forman las heces que se almacenan en la última parte del colon para ser expulsadas de forma normal, sin dolor ni esfuerzo.
El síndrome de Colon o Intestino Irritable (SII) generalmente se diagnostica por presentar estreñimiento o diarrea leve, aunque también es muy común presentar ambos casos: diarrea alternada de estreñimiento. Otros síntomas causados por esta afección son la aparición de cólicos abdominales, distensión y cambios en los hábitos intestinales, hinchazón y gases. Sin embargo estos síntomas pueden variar, dependiendo de qué se coma y la cantidad digerida, la ansiedad, el estrés emocional, la falta de fibra en la dieta, y el ciclo menstrual en las mujeres.
No existe una prueba específica para detectar el Síndrome de intestino, no obstante el médico puede realizar diversos exámenes para asegurarse de que el paciente no tiene otras enfermedades. Entre los estudios que puede pedir el doctor pueden incluirse el análisis de heces, el análisis de sangre y radiografías, enemas de bario, o escanografías computarizadas. Y en caso de que el médico lo crea conveniente, puede practicar una sigmoidoscopia o colonoscopia.
Esta afección muy común, se da más en mujeres que en hombres. El tratamiento a seguir una vez diagnosticado el Síndrome de Intestino Irritable es muy sencillo. Primero que nada deberemos disminuir el estrés emocional practicando yoga o algún otro ejercicio de relajación. Luego cambiaremos nuestra dieta, evitando el consumo de productos lácteos, chocolate, café, alcohol y comidas grasosas; y agregando el consumo de fibras y vegetales.
En algunos casos se puede tomar medicamentos como antidepresivos y tranquilizantes, para relajar los músculos del intestino. Hay que tener especial precaución con el uso de suavizantes de heces o laxantes.
La práctica del ejercicio, el consumo de líquidos, especialmente el agua, y evitar irritantes favorecen en el tratamiento contra el SII.
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