Tacos altos

tacones

Amo los tacos altos. Me quedo como una niña viendo juguetes cuando paso por las zapaterías. Adoro los diez centímetros, taco fino y la punta del zapato puntiaguda. Hermosos, elegantes, siempre una tentación a la que he sucumbido mas de una vez.

Y luego no los soporto. Un rato con ellos puestos y me muero de cansancio. El zapato no lastima mi pie, es la posición a la que tiene que ajustarse, lo que me hace doler, no solo los dedos, las piernas también. Así que termino optando por los zapatos de taco bajo.

Y no es por envidia, pero les quiero contar a todas aquellas que los usan, que el hábito de calzarse con tacos de mas de cuatro centímetros tiene consecuencias a largo plazo.

Cuando usamos un zapato de mas de cuatro centímetros de taco, el peso del cuerpo está mal distribuido entre la parte trasera y delantera. Los dedos realizan un esfuerzo mayor que el talón. Transcurrido un tiempo,  los dedos se resienten y aparecen callosidades y los tobillos se debilitan, siendo mas sensibles a todo tipo de lesiones óseas, torceduras, esguinces. Este desequilibrio en el peso del cuerpo también termina afectando la zona lumbar de la espalda, las caderas y la parte trasera de las piernas.

Si bien los zapatos de taco alto son perjudiciales, los que tienen menos de dos centímetros también. Este tipo de zapatos (sin ningún arco) pueden provocar juanetes, desviaciones o dedos en forma de garra, ya que al no tener el impulso del taco, el pie intenta aferrarse fuertemente al suelo, haciendo que los dedos se doblen.

En fin, como digo siempre: "La elegancia tiene un precio que no estoy dispuesta a pagar".

Originally posted 2008-03-30 17:18:04.

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