Tus adornos como el primer día III

La humedad y el contacto con el aire son los medios por los que se produce el verdín en sus bronces.

Barnice sus objetos con un producto incoloro y los aislarás de estos elementos, de esta forma se evitará limpiarlos a menudo.

Cerámica:

Sus objetos de cerámica se lavan con agua tibia y jabón o detergente, al que le podrá añadir una pizca de amoníaco al agua si estos han estado una temporada guardados. Aclare y seque con un paño.

Si vive en una zona donde el agua tiene un elevado componente calcáreo, añada vinagre al agua donde lave sus adornos.

Si la pieza tiene manchas, cúbralas con una pasta de bicarbonato y agua, deje actuar durante unos minutos y luego aclare y seque.

Con el fin de disimular una grieta de algún objeto ennegrecida por la suciedad, déjela en remojo en agua caliente con lejía. Si esto no fuera suficiente, cueza el adorno en leche.

Si por algún motivo se le ha partido en varios pedazos un objeto que quiera conservar, no lo arroje a la basura sin haber intentado pegarlo. Existen hoy en día varios tipos de pegamento de fácil aplicación y muy duraderos, los de base de cianocrilato le irán muy bien. Limpie con un algodón y alcohol de quemar las superficies a unir, y aplíqueles unas gotas de pegamento. Presione fuertemente durante unos segundo ambas partes y estará listo.

Cinc:

Es un metal que se oxida con facilidad. Puede preservarlo de la corrosión, aplicándole un producto específico que podrá adquirir en las tiendas especializadas.

Para su limpieza y conservación pásale un trapo humedecido en agua con amoníaco. Séquelo con un paño.

Cobre:

El cobre es un metal muy blando y maleable, con le que tendrá que tener especial cuidado en utilizar estropajos, polvos abrasivos, etc. que le puedan rayar.

Si quiere evitarse el trabajo de limpiar sus objetos de cobre, barnícelos con un producto específico comercializado en spray, de esta forma la limpieza se reduce a eliminar el polvo de su superficie.

Originally posted 2009-01-10 19:52:43.

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