Un sueño hecho realidad
Imaginaros la siguiente situación: Es domingo por la mañana y al darte la vuelta en tu cama notas la respiración de tu chico en la cara, Hay que reconocer que después de estar diez horas durmiendo a pata suelta el aliento de uno se resiente un poco y no es muy agradable para la persona que lo pueda estar respirando. Así que le das un empujoncito para que se de la vuelta o por lo menos para que se retire un poco, ya que tu a éstas alturas ya estás en una punta de la cama a punto de caer al sueldo. Parece que funciona y con un leve ronquido retira su aliento de ti. Aprovechas para mirarlo y te das cuenta de que incluso dormido está guapo, bueno , mejor dicho piensas que dormido aun está más guapo que de costumbre porque todos sus músculos faciales permanecen relajados, piensas también que así, dormidito, tiene aspecto de” niño chico”. No quieres despertarle ya que parece estar muy agustito, pero tu te has desvelado del todo y te resulta imposible poder conciliar de nuevo el sueño. Miras para la ventana y a través de los agujeritos abiertos de la persiana penetran rayos de luz. Parece que hace buen día y no puedes evitar fantasear sobre lo que podías hacer ese mismo día en cuanto tu amor se levante. Cierras los ojos y piensas que lo primero que harás es preparar un buen desayuno para llevárselo a la cama a tu príncipe. Después de despertarlo con besitos y caricias desayunaríais juntos y planearíais el día viendo la tele. Con que la noche anterior estuvisteis arreglando el piso hoy no os toca fregar, y ese es un tiempo muy valioso que podéis dedicaros el uno al otro. Tu amor te propone ir a pasear por la playa aprovechando que hace un día espectacular, tu aceptas encantada, te parece una situación muy romántica, seguidamente pensáis que os quedaréis a comer en algún restaurante que esté cerquita de la arena, pediréis marisco, que hace tiempo que os apetece acompañado de un buen vino blanco, tu en eso eres especialista. De postre no dudaréis en compartir una buena copa de fresas con nata y sirope de caramelo por encima. Al acabar de comer ya se os habrá hecho tarde, así que ya que estáis en un lugar privilegiado os estiraréis en la arena hablando de vuestras cosas, os besaréis y os acariciaréis, que mejor forma hay de que pasen las horas, verdad?. Cuando os queráis dar cuenta el sol estará cayendo y observaréis expectantes una puesta de sol inolvidable. Para entonces ya habrá empezado a refrescar, así que decidiréis ir al cine a ver una película de esas que te hacen llorar. Os acurrucaréis en la butaca y viviréis la película como si fuerais vosotros mismos los protagonistas de esas escenas de amor.
De repente te das cuenta de que esos besos que os dais entre escena y escena son cada vez más húmedos y abres los ojos observando que tu novio que hasta ahora había estado dormido te está besando los labios. Caes en la cuenta de que con tanta imaginación casi te habías sumido de nuevo en un sueño, y esta vez es tu novio quien te está despertando. Te sirve una bandeja con café y un buen desayuno en la cama y es él el quien te empieza a decir lo fabuloso que sería iros los dos solos a pasar el día en la playa. –Como? Piensas ,y le cuentas tu lindo sueño. –Bueno cariño, es lógico que pensemos lo mismo, ya que yo estoy en este mundo para hacer tus sueños realidad. Le abrazas tan fuerte que oyes su corazón y piensas la suerte que tienes de haber encontrado a tu media naranja.
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