Una boda diferente
Algunas parejas optan por casarse en la playa. Otras organizan la ceremonia en un castillo, o eligen un destino exótico de algún país lejano. Pero muy pronto, para aquellas parejas que puedan pagarlo, podrán celebrar su boda en el espacio.
La firma First Advantage abrió este martes las reservas para los futuros esposos, dispuestos a desembolsar 1,45 millones de euros (2,28 millones de dólares) a cambio de una ceremonia a bordo de una pequeña nave espacial. Si bien es una firma japonesa, está asociada con la empresa estadounidense Rocket Plane, quien será la encargada de hacer despegar las naves desde un aeropuerto privado.
El vuelo será de una hora, pero no se podrá invitar a mucha gente. Solo tres personas podrán acompañar a la pareja. La parte formal de la ceremonia se llevará a cabo antes del despegue, de modo que una vez dicho el "si, quiero", se podrá gozar del paisaje a través de la ventanilla: nuestra hermosa esfera celeste.
El turismo espacial es una modalidad de viaje que se realiza a más de 100 kilómetros de altura de la Tierra, lo que se considera la frontera del espacio. El primer turista espacial fue el magnate norteamericano Dennis Tito. Pese a lo elevado del "pasaje" la permanencia en la lista de espera es larga, especialmente porque no siempre la plaza está disponible, aún así varios turistas han seguido al norteamericano en su viaje, todos ellos hasta el momento con la empresa Space Adventures.
Mas allá de lo excéntrico que resulte casarse en el espacio, la experiencia de estar allí y poder ver a la Tierra desde ese lugar me parece maravilloso. Por el momento, por su valor, está reservado para unos pocos. Tal vez habría que enviar a unos cuantos individuos, a ver si de ese modo se sensibilizan y entienden por fin, que hay que respetar la vida en este hermoso planeta.
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