Virgen del Rosario de San Nicolás

peregrinosHe tenido la oportunidad de sentir la energía especial en este santuario, y la experiencia de haber recibido el consuelo de La Madre ante un evento especial de mi vida, gracias a su intervención para que fuera solucionado. Cuestión de Fe? Sí. La Amo.

San Nicolás de los Arroyos es una localidad que se encuentra en la provincia de Buenos Aires, República Argentina, a 230 Km. de la Capital Federal, a orillas del Río Paraná.

En esta ciudad, el día 25 de septiembre de 1983 la Virgen se aparece a Gladys Quiroga de Motta, en su habitación, mientras rezaba el rosario.

Gladys es una mujer de pueblo, sencilla, que solo ha cursado los primeros años de la escolaridad primaria, es esposa de un operario metalúrgico y madre de dos hijas. Nunca antes había experimentado nada similar. El día anterior había visto iluminarse el rosario que tenía colgado en su habitación. Algunos vecinos lo vieron también. Allí comenzó a rezar el rosario, y al día siguiente se produjo la primera aparición, que fue muy breve.

La Virgen estaba vestida de azul, tenía el Niño en brazos y un rosario en la mano. La Santísima Madre hizo un gesto, como para darle el rosario a Gladys.

El 28 de septiembre y el 5 de octubre de 1983 nuevamente la Virgen se le aparece a Gladys, y repite el gesto de extenderle su rosario. El 7 de Octubre, recibe la indicación, por medio de una imagen, de la voluntad de La Madre de que se haga un Templo. Recién el 13 de octubre, día de la última aparición de Fátima, la Virgen habla por primera vez: "Has cumplido. No tengas miedo. Ven a verme. De mi mano caminarás y muchos caminos recorrerás". y agrega una cita bíblica. A partir de allí comienza a recibir otros mensajes en forma frecuente.

El 12 de octubre, Gladys Quiroga confía lo sucedido al presbítero Carlos Pérez, y el 14 de octubre, es recibida en audiencia por el obispo de San Nicolás en ése momento, monseñor Antonio Rossi.

El 17 de octubre, tras una larga búsqueda en diferentes iglesias de la ciudad, encuentra en un altillo de depósito de la Catedral de San Nicolás de Bari, la imagen que se aparece en sus visiones: la Santísima Virgen del Rosario. La imagen estaba guardada y le faltaba la mano derecha y el rosario. El Padre Pérez hizo reparar la imagen y colocó en sus manos y en las del Niño Jesús un nuevo rosario.

En la noche del 24 de noviembre, Gladys se dirigió con un grupo de personas al lugar que la Santísima Madre eligiera para construir su Templo. Y al tiempo que les mostraba el sitio donde veía la aparición, un fuerte rayo de luz cayó sobre el lugar pareciendo hundirse en el suelo.

Aproximadamente a los tres meses de la primera aparición, un rayo de luz iluminó por segunda vez el lugar del Santuario.

"Vuestra Madre os pide su morada. No quiero esplendores. Quiero sí una casa espaciosa. No olvidéis el santuario, ya que será el santuario del Señor. El tiempo pasará mas esto perdurará".

Gladys recibió más de mil ochocientos mensajes, desde el 13 de octubre de 1983 hasta el 11 de febrero de 1990, día del último mensaje.

“Siento como un hormigueo en los brazos, entonces sé que Ella viene; cierro los ojos y aparece”.

Sin embargo no se trata de una visión interior subjetiva. Para Gladys la Virgen es real y está viva. La ha tocado. Ha sentido la consistencia y el calor de su cuerpo. La escuchó y le respondió, gozando de una real intimidad. A veces las personas cercanas han percibido un perfume de rosas o una sensación de calor.

El 25 de septiembre de 1986 el obispo colocó la piedra fundamental del actual Santuario.

El 2 de abril de 1990 hubo una peregrinación mundial  y de cerca de 60.000 sacerdotes de todas partes del mundo se hicieron presentes. 

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